Unos cien alumnos de institutos de Ribeira se manifestaron para protestar por la ley de reforma universitaria «Non estamos dacordo ca reválida nin cas poucas becas que se establecen», decía ayer una alumna de un instituto de Ribeira, mientras se manifestaba por las calles de la ciudad junto a unos cien compañeros. Los jóvenes protestaban por la aprobación de la reforma de la ley universitaria, con la que no están de acuerdo. «Queremos a selectividade», repetían los estudiantes, a la vez que portaban pancartas con un rotundo «non á LOU». En el resto de centros de Secundaria y Bachillerato de la comarca barbanzana no se echaron a las calles, pero la mayoría secundaron la huelga y no asistieron a clase.
07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.A la comunidad educativa en general no le gusta la reforma universitaria y a los alumnos barbanzanos, tampoco. Mientras parte de los estudiantes de los institutos ribeirenses recorrieron ayer las calles del casco urbano desde las once de la mañana y hasta pasado el mediodía para mostrar su disconformidad, sus compañeros del resto de centros barbanzanos secundaron la huelga. En el Félix Muriel de Rianxo, unos 170, de los 700 estudiantes que hay matriculados en el centro, no acudieron a clase. Además, hicieron una sentada en la parte delantera del recinto, mientras que prácticamente todos los jóvenes inscritos en el instituto pobrense secundaron la huelga e incluso cerraron el portalón con un candado por espacio de 45 minutos para impedir la entrada y la salida al edificio educativo. En estas dependencias los que llevaron la iniciativa fueron los de Bachillerato, que pararon su actividad ya desde primera hora. El resto de sus compañeros lo fueron haciendo paulatinamente a lo largo de la mañana, según confirmaron desde el centro. También parte de los alumnos de los institutos boirense Praia de Barraña y Número 1 hicieron su particular huelga contra la reforma de la ley dejando de acudir a clase. Lo mismo sucedió con los estudiantes del Virxe do Mar y Campo de San Alberto de Noia, donde algunos grupos de alumnos no asistieron a sus respectivas aulas en señal de protesta por la reforma. En Porto do Son, en cambio, todos los estudiantes matriculados en el Fraga de Novio asistieron a clase con normalidad y no realizaron actos de protesta por la renovación de la normativa universitaria.