La obra «Sicutry» de la compañía ribeirense cuenta la historia de una prostituta que encuentra a un hombre capaz de respetarla El grupo de teatro municipal de Ribeira interpretó el viernes por la noche la obra «Sicutry». Se trata de un drama en un solo acto protagonizado, principalmente, por actores de la tercera edad y dirigido por Chiqui Durán. No era la primera ocasión que se representaba en la capital de Barbanza, pero el público volvió a recibirlo con un apoyo masivo. La interpretación, en esta ocasión, fue en castellano, lo que no constituyó obstáculo para lograr la complicidad de los espectadores. A pesar de que se basa en un diálogo en el café Imperial, está aderezado con las intervenciones de otras personas.
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Por impedimentos de última ahora de la compañía teatral, no se pudo representar la obra que estaba inicialmente prevista, O achado do castro. En su lugar, se repuso un título de gran éxito, que ya hacía varios años que no se representaba en la ciudad Ribeira, Sicutry, drama en un solo acto. En el auditorio municipal no quedaba ningún asiento libre a la hora de comenzar la representación. Cinco personas enmascaradas, vestidas de negro con capa, fueron entrando por el pasillo de la sala hacia el escenario, iluminadas por una luz anaranjada. Este foco volvía a encenderse cada vez que algún personaje entraba o salía de la función, para acompañarle durante su recorrido por el centro del patio de butacas. Continuando con el ritmo de la música, las máscaras fueron colocando los elementos del decorado en su lugar. Al final, se descubrieron. Dos de ellas se quedaron al pie del escenario, para ayudar a bajar a los actores y actrices. La acción transcurre en una cafetería, adonde suele ir a tomar unas copas una veterana mujer de la vida, Sicutry. Allí conoce a un señor muy elegante. Éste le demuestra que, aunque todos los hombres que había conocido anteriormente sólo la querían por un motivo muy concreto, también existen varones que muestran interés por otras facetas de su vida. Sicutry le cuenta su trayectoria, y llega a la conclusión de que el libertinaje de la sociedad actual existe gracias a ella.