El público ocupó tres cuartas partes del auditorio para presenciar la primera representación de las sesiones El viernes comenzó la Mostra de Teatro de Ribeira, que continúa la iniciativa de años pasados, como los Venres Teatrais. Y la suculencia de esta primera ración de arte dramático de las trece que nos esperan vino avalada por la experiencia de una compañía señera del teatro gallego: Ollomol Tranvía, que representó su última obra, «Ñikiñaque». El aforo del auditorio se vio cubierto en unos tres cuartos. El público asistió a una representación tragicómica, ingeniosa y que logró involucrarlo en una especial recreación del enfrentamiento entre Montescos y Capuletos, en el que participaron interactivamente.
22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Este nuevo ciclo de teatro en Ribeira arrancó la noche del viernes con relativo éxito de asistencia. Un público que siguió las andanzas y vicisitudes de Cosme y Damián, dos cómicos ambulantes que, en un lugar y tiempo cualquiera de un mundo imaginario creado por el autor y director de la obra, Cándido Pazó, intentan arreglar su averiado motocarro, en el que transportan sus escasas pertenencias e ilusiones rotas. La pareja de fracasados que buscan su gran oportunidad después de una larga carrera de sinsabores, responde al esquema del emprendedor, entusiasta confiado y algo caradura que es Cosme -Santi Prego- y del abnegado, realista e ingenuo, que es Damián -Avelino González-. La compenetración que muestra el dúo sostiene el interés durante toda la obra, e impide que decaiga en las escenas menos logradas Los atribulados comediantes reciben el encargo de una representación de amor para celebrar las bodas de plata de unos duques en su palacio y, mientras ensayan, hacen partícipes a los espectadores de su número. En una libérrima interpretación de Romeo y Julieta, los de Ollomol Tranvía dividen al respetable en Capuletos y Montescos para que bombardeen con bolas de papel al actor rival que toque. Además, con ágil reflejo introdujeron una nota de actualidad en la obra, estrenada en primavera: una breve alusión al nuevo conselleiro de pesca y al carácter marinero de Ribeira. En definitiva, esta «pateticomedia»~ ofrece con sencillez y bien entrelazados humor, sentimientos de amistad, amargura y esperanza, ligeras reflexiones sobre la muerte y un toque absurdo y chiflado, encerrado en el título, entre lo onomatopéyico y la connotación sexual.