CARLOS GARCÍA BAYÓN / LA ENTREVISTA Salustiano González Vinagre, director del Hospital Comarcal da Barbanza El Hospital da Barbanza es uno de los magníficos logros que la comarca debe a la preocupación de dos hombres: Romay y Torres Colomer. El área humana que abarca su ejercicio clínico y la entrega que desarrolla su personal médico, sanitario y administrativo han conseguido en la corta vida de la institución el respeto y la confianza de todos. Testifico personalmente lo que digo. En la primera etapa, con doña Blanca al frente, fue ejemplo de gestoría, entrega y confianza. Los avatares han impuesto un cambio en la dirección y acaba de ser nombrado para sustituirla don Salustiano González Vinagre.
23 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Charlamos en su despacho: ventanales, sillones, mesas, litografías, libros, austeridad. Todo brilla. Mármoles, cromados, orden, higiene. Las paredes son ocres para pacificar los excesos. Está en plena juventud, pero con un historial médico lleno de méritos. Su fuente de licenciatura fue Compostela y la de cirugía general, especializado en coloproctología, Barcelona. Su máxima técnica es la laparoscopia y su maestro, Starzl. Salustiano es el cuarto Salustiano de una estirpe de Salustianos y médicos. Diría que es humilde, responsable, familiar y entregado a su vocación de médico. Su reto es potenciar el hospital, que todo se haga mejor, que el enfermo salga sano y agradecido. -Y la gerencia que ahora ocupa el señor González, es decir, lo burocrático, ¿no devorará al médico? -Nunca. Seguirá el médico y el operador, pero incrementará su actividad curativa desde otro puente de mando que es la dirección. La base del éxito de toda curación está en el orden hospitalario. Hay muchos ingredientes que intervienen, y a veces radicalmente, en el bienestar del enfermo. -Emana serenidad, cabello corto, ojos oscuros y un pequeño carmín en las mejillas. Acaba de ser padre y el recuerdo de la hija le tiembla tiernamente en las palabras. Yo le entiendo y le hablo de mi nieto. Luego continúo con las preguntas. -Quiero, si es posible, enterarme de algunos elementales datos del centro... -El último año, aquí se realizaron 70.000 consultas y 5.000 operaciones. Actuamos cerca de 50 médicos, de los que 20 somos cirujanos. ¿Sabe cuántos niños vinieron aquí al mundo en el 2000? 450. -¿Cuál fue para usted la operación más compleja? -Una gastrectomía total, es decir, tres horas en el quirófano y con todo éxito. El éxito hace olvidar los trabajos, las angustias y esa mano que nos aprieta que es la responsabilidad. La cirugía está llena de rigores, pero es una entrega y ejercicio que seduce. Uno es médico para siempre y no hay instante en que las exigencias médicas no nos posean.