IAGO GÓMEZ LA ENTREVISTA Manuel Pérez Pardavila, presidente de la comisión organizadora de los festejos pobrenses Manuel Pardavila es ya un veterano al frente de la organización de las Festas do Carme dos Pincheiros. Quince años atestiguan su veteranía. Advierte en las ediciones más recientes un ligero auge de los festejos, lo cual lo alegra y satisface después de conceder generosamente su tiempo a todos los que disfrutan de estos tres días. Claro que el mérito se reparte entre los otros once miembros de la comisión. Manuel Pardavila reconoce que, con tanta experiencia y el reparto de trabajo, la organización no supone mayores sacrificios. Aunque la responsabilidad de controlar a la tremenda multitud de la procesión es otro cantar.
18 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los quince años que lleva Manuel Pérez Pardavila a sus espaldas comandando la organización parecen muchos, pero insignificantes en comparación con la larga tradición de estas celebraciones pobrenses. -¿Sabría situar el origen del Carme dos Pincheiros? -Exactamente no. Se celebra desde hace mucho tiempo. La Confraría do Carme dos Pincheiros se fundó en 1847. Los marineros del pincho llegaban por estas fechas, así que se comenzó a hacer la fiesta el tercer domingo de agosto. -Una fiesta de tamaña raigambre, supongo que tendrá un espíritu especial. -Hombre, yo creo que son unos festejos alegres, con actividades todo el día y para todos los géneros; y los veinticinco gigantes y cabezudos de la Cofradía son un gran atractivo. Un chaval de aquí, Francisco Otero, los restaura. -¿Quién lleva las figuras? -Los cinco gigantes los aguantan chicos veinteañeros; y los cabezudos, Astérix, Obélix, Blancanieves..., los portan niños de entre ocho y once años. Salen mañana y tarde y todos reciben luego un donativo, porque se lo merecen. -En cuanto a los gastos, ¿cuáles son los medios de la comisión para financiarse? -La petitoria casa por casa, la lotería en diciembre, las mexillonadas en Cabío y Pobra, el Concello, la aportación de la Condesa de Fenosa, la venta de camisetas de los San Xuerguíns y también la hostelería y las empresas. -¿Y a cuánto asciende el presupuesto de este verano? -A unos siete millones y medio de pesetas (45.077 euros). Más o menos como todos los años. Las cosas suben pero la gente sigue ofreciendo lo mismo. Como mínimo, mantenemos el nivel de la fiesta, con buenas bandas, los fuegos... -¿Qué es lo más complicado al organizar la fiesta? -No hay mayores dificultades, salvo el tiempo que te roba. Lo más complicado es la procesión; coordinar toda la masa -la gente, las bandas y los cabezudos- para que avance tan lento. Es la tradición. Tres horas le lleva el recorrido. -¿Espera mucha gente para este año? -Sí. Últimamente las fiestas están cogiendo bastante auge y viene mucha gente. Sobre todo en la procesión. Aunque no participen, siempre hay gran cantidad de personas mirando. -Por cierto, ¿en qué consisten los San Xuerguíns? -Una charanga de Guipúzcoa, y los que la acompañen, va por las calles principales, y desde las casas los van mojando con mangueras y cubos.