LOS ARENALES MÁS PELIGROSOS
20 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El área barbanzana cuenta con numerosos arenales que gozan de gran aceptación entre las personas que cada verano pasan sus vacaciones en la comarca. También los residentes tienen sus predilecciones, no todas las playas están igualmente concurridas. Sin embargo, en varias superficies de baño los usuarios deben extremar las precauciones. En la zona hay puntos especialmente peligrosos en los que se han registrado accidentes, alguno de ellos mortales, o rescates en los que los socorristas también han pasado ciertos apuros para evitar que la persona afectada perdiese la vida. En los últimos años, los equipos de protección civil han efectuado un gran trabajo de prevención para que los ciudadanos extremasen las medidas de seguridad y no corriesen riesgos innecesarios. Las personas consultadas aseguran que estas iniciativas han dado sus frutos. Pese a todo, los vecinos que se aproximen a alguno de estos arenales deben actuar con cautela para disfrutar de una jornada placentera al sol: Carnota. Las aguas de la playa de Carnota han dado más de un susto. Una zona especialmente conflictiva es la conocida como Boca do Río, donde desemboca el Valdebois. Se han registrado víctimas mortales. La totalidad de las calas de este municipio son de mar abierto. Muros. El punto donde existe un riesgo más elevado es O Ancoradoiro, una playa de mar abierto en la que suele haber oleaje. Noia. Hay que tener cuidado en Testal debido a las corrientes que se forman por la desembocadura del río Tambre. Porto do Son. La tempestuosidad del mar que baña este municipio constituye su belleza, pero también un riesgo del que uno puede escapar siendo prevenido en los arenales de Fonforrón, As Furnas, Arnela, Area Longa, O Dique, Queiruga, A Coviña, Seráns y Río Sieira. Ribeira. El lugar más conflictivo es uno de los más concurridos, O Vilar, donde también se han producido víctimas y rescates peligrosos, a principios del mes de junio se llevaron a cabo más de diez. Rianxo. En el arenal de As Cunchas los bañistas no pueden actuar a la ligera, aunque haya equipos de socorrismo a la vista. Aquí desemboca el río Ulla, lo que provoca que se formen con relativa frecuencia corrientes que pueden resultar muy traicioneras para los usuarios.