La asociación antidroga Renacer de Ribeira atendió el pasado año a 1.120 personas dentro del programa VIH La asociación antidroga Renacer de Ribeira atendió el pasado año a 1.120 personas dentro del programa VIH. Este fue uno de los datos que se dio a conocer en la asamblea general celebrada el pasado fin de semana, en la que la entidad también presentó los informes económicos del ejercicio 2000 y la previsión para los próximos meses. En cuanto a los proyectos, Renacer proseguirá con las actividades preventivas en el campo de las drogodependencias y la sexualidad, como las que en la actualidad se efectúan en los centros educativos conjuntamente con el Plan Comunitario, y la escuela de padres, donde se analizan aspectos sobre la familia.
02 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El programa de prevención y asistencia VIH consiste en el desarrollo de talleres de sexo seguro con los chavales, así como en la realización de sesiones con los profesores. Además, Renacer trabaja directamente con personas afectadas por el virus y proporciona apoyo a sus familiares. Otro de sus servicios es el gabinete jurídico-social, en el que se proporciona información, se tramitan causas judiciales en diversos ámbitos y se solicitan cumplimientos de penas alternativos al ingreso en prisión. En este área se efectuaron el pasado ejercicio seiscientas intervenciones. Los programas de sida y atención jurídica los prestan dos profesionales contratados por la entidad, que desempeñan su trabajo en el Servicio de Drogodependencias. En la asamblea celebrada el fin de semana se puso de manifiesto, a raíz de las sugerencias formuladas por los asistentes, la necesidad de firmar un convenio con el Ayuntamiento de Ribeira para que la publicidad de ambos servicios lleve impresos los anagramas de la Unidad Asistencial de Drogodependencias (UAD) como de la agrupación Renacer. Este año, la asociación continuará con las mismas campañas, dirigidas a enfermos, a sus familiares o a la población considerada de riesgo. No está previsto el inicio de ninguna actividad nueva porque, como explicó la psicóloga, el colectivo no es partidario de la puesta en marcha de iniciativas que no puedan tener continuidad y, en este momento, los recursos económicos existentes solamente permiten sufragar los gastos de los servicios que ya están en funcionamiento y que se mantienen debido a sus buenos resultados.