Una escuela orgullosa de sí misma

C. B. RIBEIRA

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

El centro educativo ribeirense de Coroso cierra una intensa semana de celebraciones por su veinticinco aniversario El instituto de Coroso celebró ayer una jornada de puertas abiertas, dentro de los actos de conmemoración del 25 aniversario del centro. Entre los actos del día, destacó una mesa redonda en la que se debatió sobre el futuro de la formación profesional. Participaron como ponentes el director, Eduardo Mosconi; el técnico de la Consellería de Educación Manuel Guerra; el empresario ribeirense Jesús Lijó; un miembro de CC OO y el profesor José Antonio Ventoso. Hoy se cierra la semana de actividades, pero la guinda del pastel la pondrá mañana una comida por todo lo alto en el hotel Río Azor.

29 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Sensación de fiesta y alboroto de estudiantes por doquier. El director del instituto de FP de Ribeira, Eduardo Mosconi, enseña los talleres y señala orgulloso el kart construido por los alumnos de Automoción, y la ambulancia, dada de baja en Boiro y reparada por los chavales, que enviarán a Cuba. Satisfacción y alivio caracterizan su actual estado de ánimo. Alivio porque «una semana así ya está bien, ¿no?». Mientras, un grupo de chicos se queja: «Jo, y ahora tres horas de conferencia». Risas cuando José Antonio Ventoso anuncia que cada ponente hablará como máximo ocho minutos. Sobre la mesa, un asunto de máxima relevancia: el futuro del auditorio. Manuel Guerra, de la Consellería de Educación, y el empresario Jesús Lijó coinciden en el enorme potencial del centro, su amplia oferta, su enorme grado de especialización y sus magníficas perspectivas: «Lo que valoramos es el nivel de formación», apunta Lijó y «aquí es donde se adquiere». La fiesta se acabará pronto. Hoy se juegan las finales de los campeonatos disputados por los alumnos, y mañana, comilona en el hotel Río Azor, para clausurar un cuarto de siglo.