El mal tiempo se cebó con la comarca

A. F. N. / M. J. M. RIBEIRA

BARBANZA

La nota predominante fueron los cortes en las carreteras, los árboles caídos y las inundaciones Pequeños cortes en las carreteras, árboles caídos y ríos más crecidos que de costumbre fueron la nota predominante durante la jornada de ayer y del martes en los municipios barbanzanos. A pesar de que los vecinos tuvieron que tener precaución y ser cautos al circular por los viales y por las calles de los concellos, los numerosos desperfectos ocasionados por la furia del tiempo no fueron de demasiada envergadura. Lo fueron, en cambio, las molestias ocasionadas por las fuertes rachas de viento y por los chaparrones que se sucedieron durante la jornada y que solamente a partir de primeras horas de la tarde dieron un respiro a los ciudadanos barbanzanos, ávidos de buen tiempo y de un poco de calor.

21 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las escenas vividas ayer en los municipios son las que se repiten con más frecuencia desde hace seis meses, cuando parece que, sobre esta zona, se colocó una borrasca permanente. Ayer, las carreteras volvieron a sufrir cortes, los ríos se desbordaron y los vientos provocaron que más de un contenedor y otros objetos del mobiliario urbano abandonasen su lugar habitual y fuesen a parar a otras zonas. Estas situaciones las conocen bien los vecinos de la comarca muradana, donde, además, sufrieron cortes en el suministro de energía eléctrica. En este sentido, fue el municipio de Muros el más afectado. Los apagones duraron alrededor de tres horas en lugares como Esteiro, Tal, Abelleira y Louro, mientras que en la villa muradana fueron intermitentes durante la tarde-noche del pasado martes. Las fuertes precipitaciones que se registraron hicieron de las suyas y provocaron, por ejemplo, el desbordamiento del río Tines en Outes. En este ayuntamiento, el agua anegó también varias fincas de labor y los bajos de algunas viviendas. El abundante líquido elemento se dejó notar en las calles de este concello. También el municipio de Carnota se vio afectado por las lluvias y el viento. Los vecinos contemplaron cómo el agua corría con gran fuerza por las calles. Flota amarrada a puerto La flota permaneció amarrada a puerto, tanto en el de Muros como en los de Carnota. Sólo algunas embarcaciones de mayor envergadura se atrevieron a enfrentarse a las adversas condiciones meteorológicas y salieron a faenar por la zona. En cuanto a las carreteras, la comarca muradana no tuvo que lamentar ningún corte importante, pero sí se precipitaron árboles sobre las pistas que unen los núcleos de población pequeños. Las caídas de pinos y eucaliptos afectaron, sobre todo, a Carnota, Louro, O Freixo y Abelleira.