Tanto los representantes de Portos de Galicia como los miembros de la Policía Autonómica desplazados ayer a Noia declinaron efectuar manifestaciones sobre lo ocurrido. Igual de reticente a hacer declaraciones se mostró el responsable de prensa del ente público en cuestión, con el que este medio contactó ayer telefónicamente. Este técnico se limitó a decir que «estaban llevando a cabo un desalojo que se comunicó meses atrás», al tiempo que apreció que «esta actuación es necesaria para que la empresa que construyó el paseo marítimo pueda completar y terminar las obras que inició en su día en esa zona y que quedaron interrumpidas en ese punto», informó. A pesar del rifirrafe de la mañana, la retirada del material no comenzó hasta casi las cinco de la tarde.