De botella de plástico a gran invento

MARÍA J. MIYARES RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Los alumnos del centro educativo de Palmeira elaboran objetos de divertidas formas y colores con material de desecho Con las cosas que se tiran a la basura se pueden «fabricar» objetos muy imaginativos con ellas. Ésta es la filosofía del programa medioambiental que la comunidad educativa de Palmeira ideó para sus alumnos. El resultado, hasta el momento, son curiosos inventos que aparecen dispersos por el laboratorio del centro ribeirense, donde los chiquillos ponen la mente a funcionar en los talleres de reutilización y reciclaje puestos en marcha en el marco del proyecto Voz Natura. Otra de las actividades que los pequeños aguardan con mucha ilusión es la salida al arenal de O Baluarte. Allí recogerán los objetos que otros usuarios dejan «olvidados».

10 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las visitas a la playa para dejarla libre de basura tuvieron que aplazarse una y otra vez porque Lorenzo no se atrevía a salir y las lluvias eran constantes. Pero los chiquillos del colegio de Palmeira no han estado cruzados de brazos en cuanto a lo que actividades medioambientales se refiere. Todas las semanas acuden fieles a su cita con el laboratorio del cole, donde a media tarde es un hervidero de actividad. Allí ponen en marcha su imaginación para darle forma a originales artefactos fabricados con materiales de desecho. Estos obradoiros se desarrollan bajo el auspicio del proyecto Voz Natura, organizado por la Fundación Fernández Latorre en colaboración con la Consellería de Medio Ambiente, la Diputación Provincial de A Coruña, la Fundación Alcoa y El Corte Inglés. «Nós quedamos sorprendidas porque teñen un montón de proxectos e se lles ocorren cousas moi boas», dice María José Parada, coordinadora del plan en el centro. Y es que el arduo trabajo está ya comenzando a dar sus frutos y los alumnos pueden presumir de divertidos muñecos y útiles elaborados con cartón, botones, lana, plástico y otros materiales cuyo destino, si estos críos no los hubiesen rescatado, sería el cubo de la basura. Precisamente, el lema del programa es que antes de arrojar los restos de tela o cartón, por ejemplo, pueden realizarse divertidos objetos. Para ello, los alumnos acuden al laboratorio para repasar y reconocer todos los materiales que trajeron de sus domicilios a principio de curso y, posteriormente, dar a luz su propio artilugio. En la última sesión se dan los retoques para que los útiles queden presentables.