«Me gustan las cosas antiguas»

La Voz

BARBANZA

MARÍA J. MIYARES LA ENTREVISTA Antonio Sabio Faraldo, coleccionista de documentos históricos

04 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Fue la casualidad más que la afición, la que propició que Antonio Sabio Faraldo, empleado de banca en el municipio de Ribeira, se encontrase un buen día con seiscientos documentos antiguos entre manos. -¿Cuándo comenzó a coleccionarlos? -Hace cosa de un año reformamos la vivienda familiar y, en las idas y venidas, nos encontramos con un montón de documentos guardados en un baúl. -Y se hizo usted cargo de estos textos. -Sí, primero tuve que limpiarlos y secarlos para sacarles la humedad y ahora estoy catalogándolos, al tiempo que los digitalizo para poder trabajar mejor sobre los mismos. -¿De qué épocas son? -El más antiguo de los que tengo catalogados es de 1606 y es una escritura de compra-venta. Hay también del siglo XVIII, del XIX y de comienzos del XX. -Y después de tanto tiempo, ¿se conservan en buenas condiciones? -Sí, porque estaban doblados y las pastas de fuera protegieron el interior. -¿Qué modalidades de documentos hay? -Son, sobre todo, de tipo privado. Hay misivas personales, contratos, escrituras de la familia... También hay alguna copia de boletines oficiales y un llamamiento a filas de 1822 muy curioso, en el que se reflejan los motivos por los que una persona podía escaparse de cumplir el servicio militar. -¿Cuál es que más valor tiene para usted? -Es, sobre todo, un valor de índole sentimental, de familia, más que histórico. -¿Y el que más le ha llamado la atención? -Hay un caso muy simpático. Encontré una declaración de amor muy rebuscada que dio sus frutos, puesto que apareció la amonestación con fecha de cinco años más tarde en la que decía que se casaba la pareja. También hay un testamento en el que se deja la herencia a una hija ilegítima, reconocida después de la muerte del padre. También le deja algo a la madre soltera «por los dolores de parto, por desvirgarla...» En fin, cosas que suenan muy extrañas en la actualidad. -Estos hallazgos, ¿le han despertado alguna afición quizás oculta? -La verdad es que siempre me han gustado los cacharros antiguos y ahora, como afición, me encanta trabajar con los documentos.