La totalidad de las 136 plazas de alojamiento rural que hay en la comarca estarán ocupadas durante lo que queda de verano Las casas de turismo rural de la comarca han colgado el cartel de no hay habitaciones y probablemente no lo retirarán hasta finalizado el verano. La ocupación del cien por cien corrobora el auge de este tipo de establecimientos rústicos. Algunos de los existentes en Barbanza, Muros y Noia ya tienen reservas incluso para octubre, aunque en la mayoría de ellos será posible solicitar hospedaje antes, sobre todo a partir de mediados de septiembre. Esta nueva forma de organizar las vacaciones permite a los visitantes descansar en contacto directo con la naturaleza y participar en algunas de las actividades de ocio y deporte que ofrecen.
17 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El turismo rural se ha ido perfilando en los últimos años como una de las ofertas vacacionales con más auge en toda Galicia. Encontrar una habitación libre a estas alturas de verano en alguno de estos paraísos rústicos resulta casi imposible. En los últimos dos meses, las casas rurales de la comarca han rozado la ocupación total de habitaciones casi a diario. Todo esto ha sido posible a pesar de la inclemencias del tiempo que, a principios de julio y durante la semana de las fiestas del Apóstol, redujo la llegada de visitantes. Si hubiese hecho sol, la llegada de foráneos hubiese sido la habitual de nuestra comunidad en la temporada estival. La lluvia se convirtió en atranco que alejó a los veraneantes. Pese a todo, las casas de Barbanza, Muros y Noia que ofrecen este tipo de alojamiento están ahora totalmente ocupadas. En el día de ayer, de las 136 plazas disponibles en la comarca no quedaba ninguna libre. En la zona funcionan actualmente ocho hospedajes que ofertan a los turistas esta nueva forma de disfrutar de su tiempo de ocio. Uno de ellos está a la espera de inscribirse en el circuito oficial de casas de turismo rural. Además, se espera que pronto se añadan otros tres, que en estos momentos ultiman los trámites burocráticos necesarios para su apertura y puesta en funcionamiento. La mayoría de los propietarios asegura que sus negocios ofrecen a los huéspedes un abanico de posibilidades muy amplio: el descanso en contacto con la naturaleza, la belleza de la decoración y las actividades de ocio son sus bazas más importantes. En algunos casos incluso se les permite participar en tareas agropecuarias y de mantenimiento de la casa, algo que les suele agradar por la novedad que les supone realizar este tipo de trabajos. Tampoco falta quien ponga el contrapunto a la idílica visión que gira alrededor de estas casas. El dueño de una de ellas afirma que la afluencia de público no es tanta como parece y que en otras comunidades, como Asturias, este tipo de turismo está más explotado.