Mónica Montero Parcero, artista plástica que expone estos días en Noia Profesora de Literatura en un instituto de Ribeira, Mónica Montero Parcero nació en Compostela, pero la última década de su vida ha transcurrido en tierras sonenses, por las que siente una especial atracción. Estos días, expone en la Casa da Cultura noiesa un pedazo de su interior, una colección de obras que han interesado mucho a los visitantes por la combinación de materiales que emplea, muchos de ellos arrojados por el mar.
06 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h._¿Cuándo comenzó a «darle al pincel»? _Bueno, de pequeña me gustaba mucho dibujar, me entretenía pintarrajeando las agendas de mi padre. Con el óleo, empecé más tarde, hace unos siete años, cuando asistí a las clases de Carmen Lustres, en un curso organizado por las amas de casa de Porto do Son. Hace dos años, más o menos, recibí formación de Ana Costas. Fue como destapar el frasco de las esencias. Cada vez que tengo oportunidad, asisto a cursos, como los que hice en la Escuela de Bellas Artes Maestro Mateo de Compostela. Por así decirlo, soy bastante autodidacta. _¿Cuándo se decidió a mostrar su obra? _En estos últimos años, la verdad es que no he parado de crear piezas. Cuando me vi ante tanta producción, me entró el interés por exhibirlas. La primera vez que lo hice fue en un local hostelero de Ribeira hace dos años. La segunda es ahora en Noia y la siguiente será este mismo verano en O Son. Para mí, exponer es un acto de comunicación con los demás. Sin embargo, no creo que vuelva a hacerlo hasta dentro de un par de años. _¿Qué atractivo encierra la colección de Noia? _Tiene un estilo muy definido y una temática muy recurrente, que es el mundo marino. Las sirenas y el mar están siempre presentes. No obstante, pienso que lo que más llama la atención es el empleo de lo que denomino restos de naufragios: trozos de tablas, conchas, cristales, retales de saco. Para mí, estos materiales y, por extensión, el mar, tienen mucha potencialidad, están cargados de lirismo y de expresividad. Me dedico a recogerlos en los arenales de O Son, como el de As Furnas. _¿Por qué este tema? _Opino que es casi imposible que no te llame el mundo del mar viviendo aquí. A veces utilizo el color azul de forma inconsciente. Pintar es como una terapia, una manera de centrarme.