San Pedro trabaja en Noia

La Voz

BARBANZA

El grupo de Protección Civil abrió sesenta puertas desde enero hasta ahora ¡Quién lo iba a imaginar! Entre las muchas ocupaciones de la agrupación noiesa de Protección Civil se encuentra también la de «suplantar» a San Pedro cuando a algún vecino se le olvidan o pierden las llaves de su vivienda. Y no son pocos precisamente los que padecen esta «amnesia» transitoria. Entre los meses de enero y junio, los operativos desarrollados por los voluntarios noieses suman casi sesenta. Sólo falta que los cerrajeros no les denuncien por intrusismo.

21 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

S.A.L. NOIA. Corresponsal En enero fueron veinte; en febrero, diez; en marzo, seis; en abril, una; en mayo, doce; y en lo que va del mes de junio, diez. En total, los miembros de la agrupación noiesa de Protección Civil tuvieron que abrir 59 puertas de casas particulares, localizadas en los municipios de Noia, Muros, Porto do Son e incluso se desplazaron hasta Bertamiráns, ya en el término de Ames. ¿Cuál es el problema? El responsable del grupo, Eduardo Moledo, explica que la mayor parte de las llamadas que reciben se corresponden con vecinos que olvidaron las llaves en el interior de la vivienda. Aunque también se dan casos como el de una cerradura que se queda bloqueada o el de ciudadanos que deja puesta una llave por la parte interior de la puerta que impide su apertura desde el exterior. Para el vecino afectado, lo peor de verse en una situación de este tipo son las molestias que ocasiona, como tener que llamar a Protección Civil y aguardar su llegada. No obstante, también hay una visión positiva del asunto, que es que los voluntarios noieses consiguen siempre resolver el entuerto en un espacio de tiempo no superior a un par de minutos y sin tener que desmontar o romper la cerradura. Secretos a buen recaudo Claro que, lógicamente, se niegan a desvelar cuáles son los secretos y artimañas que emplean en su tarea, por aquello de no facilitar el trabajo al tropel de cacos que operan por ahí. Por lo que atañe a la dicotomía facilidad-dificultad, Eduardo Moledo sostiene la teoría de que se resisten menos, en contra de la creencia extendida en el común de la sociedad, los llamados cierres de seguridad. Igual sencillez ofrece para ellos abrir la puerta atascada de un coche. Más complicados resultan, sin embargo, los sistemas empleados en las puertas de mayor antigüedad. Los sujetos que engrosan estas estadísticas suelen ser, por lo general, amas de casa y algún que otro veraneante.