Unas macetas que acabarán en el juzgado

El Concello de Vilanova procedió ayer a su retirada, pese a estar en un terreno privado. Vecinos de San Miguel lo aplauden. Los afectados recurrirán a los tribunales


vilanova / la voz

El Concello de Vilanova cumplió su amenaza. A las once de la mañana de ayer el camión-grúa y los operarios municipales estaban frente a la capilla de San Roque do Monte, en San Miguel, para retirar los tres maceteros de piedra que cerraban la propiedad situada enfrente. Dos sentencias, en primera y segunda instancia, confirman que estos terrenos son de titularidad privada, pero eso no ha impedido al Concello entrar en ellos y retirar las macetas. El gobierno local respeta, pero no comparte las sentencias, y, en todo caso, explica que su actuación no atiende a cuestiones relacionadas con la titularidad de la parcela si no a la aplicación del planeamiento urbanístico vigente.

Los dueños del terreno pidieron hace un año autorización municipal para instalar unos bolardos a modo de cierre, pues, dicen, están cansados de que vehículos y personas invadan su propiedad. Pero el Concello denegó el permiso alegando que esta obra sería ilegal porque no cumple con las alineaciones que establece la normativa vigente y defienden que los propietarios deberían haber cedido ya estos terrenos al patrimonio público hace tiempo.

Los afectados no se dieron por vencidos y optaron por sustituir los bolardos por tres maceteros, cuya instalación no requiere obra ni permiso municipal y logran la función deseada: acotar este espacio respecto a la carretera. Fue por poco tiempo. El Concello había anunciado en octubre que las retiraría y ayer lo hizo, ante los aplausos de un grupo de vecinos que se concentraron en el lugar.

El asunto tendrá más recorrido. La propiedad anuncia que van a buscar amparo en los tribunales porque considera que sus derechos están siendo vulnerados y acusa al gobierno local de actuar para asegurarse un puñado de votos.

Gobierno y vecinos de la zona esgrimen el catastro de 1956 para argumentar que el terreno en disputa es público, pero las sentencias del juzgado de Vilagarcía y de la Audiencia de Pontevedra son claras a la hora de fallar en sentido contrario.

La retirada de los maceteros se hizo con luz y taquígrafos. El Concello convocó a la prensa, allí se presentaron, también, una docena de vecinos indignados por la ocupación de un terreno que consideran de todos, además del alcalde y la concejala de Urbanismo y vecina de la parroquia, Nuria Morgade.

Además acudió al lugar la Policía Local de Vilanova, en previsión de que pudiese producirse algún problema de orden público, aunque solo tuvo que intervenir para pedirle calma a una vecina airada que se encaró contra los dueños del terreno; un hombre y una mujer de edad que salieron de la casa para intercambiar unas palabras con la concejala en cuanto vieron todo el dispositivo que se había montado al pie de su puerta. Ayer mismo esperaban reunirse con su abogada para decidir los pasos a dar a partir de ahora.

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