Pili es usuaria del Telea por partida doble. Lo utiliza para ella y para su padre, de manera que se ha vuelto toda una experta a la hora de manejarse con el tensiómetro, el glucómetro y el ordenador. Hace seis meses que entró en este programa, y está encantada. «Es muy cómodo, evitas muchos viajes y puedes hacer las mediciones a cualquier hora del día», explica. Antes, para hacerse un simple pinchazo en el dedo para medir el nivel de azúcar en sangre tenía que desplazarse desde su casa de San Miguel al centro de salud de Vilanova. Ahora se basta ella sola para recoger la muestra, medir los parámetros e introducir los datos en el sistema. Esta fórmula no solo le permite poner a disposición del médico, de forma inmediata, la información sobre su estado de salud. Ella es la primera en saber cómo se está comportando su cuerpo en cada momento.
En su caso, es suficiente con introducir los datos una vez por semana. En lo que respecta a su padre, lo hace cada tres días debido a su delicado estado de salud. Con 85 años, la tensión disparada y pendiente de la insulina es necesario un seguimiento más exhaustivo, y Pili no baja la guardia. Dispone de un código por cada cuenta que gestiona y cada vez que entra en el programa debe introducir una clave que le facilita el Sergas vía SMS. La confidencialidad está garantizada.