Una firma de moda entra en la gestión del geriátrico de As Sinas

b. c. VILANOVA / LA VOZ

VILANOVA DE AROUSA

La CIG afirma que la empresa no figura en el registro de servicios sociales

11 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El caso de la residencia geriátrica Valle-Inclán (As Sinas-Vilanova) sigue complicándose. Las dos empresas que la gestionaron inicialmente, Viajes Silgar y Nurtime, están en fase de liquidación; las instalaciones salieron a subasta y son propiedad del Banco Popular y los acreedores siguen esperando para cobrar, entre ellas las docenas de trabajadoras que se han quedado sin empleo en los últimos dos años. Pese a este complejo escenario, la residencia sigue abierta -aunque con menos personal y con menos residentes- y siendo fuente de polémica.

La central sindical CIG ofreció ayer su enésima comparecencia en relación a este caso para poner en conocimiento de la opinión pública -hoy tienen previsto hacerlo por escrito en el registro de la Xunta- que la residencia está actualmente en manos de la empresa Estilo y Moda dos andando S.L., «que non está inscrita no rexistro de empresas prestadoras de servizos sociais da consellería». Este diario se puso ayer en contacto con el geriátrico para conocer la versión de la administración del centro a este respecto pero recibió la callada por respuesta.

Según relató ayer el delegado Xoán Bouzas Tupi, 21 trabajadoras que estaban contratadas por Nurtime -la anterior administradora- han sido contratadas en los últimos días por la empresa Servicios integrales dos andando, que comparte CIF y apoderado con la firma de moda antes mencionada, según los datos recabados ayer mismo por Bouzas en el Registro Mercantil. «Estes señores non poden estar aí porque están incumprindo a lei coa connivencia total da Xunta».

Se da además la circunstancia, según apunta la CIG, de que la persona que figura como administrador único de Estilo y Moda, José Pedro Arribas Moratalla, figuraba también al frente de Euroconsultores Sociosanitarios, la empresa que se presentó el año pasado al concurso de plazas públicas para residencias convocado por la Xunta, y que finalmente se quedó fuera. Pedro Arribas, por cierto, ha presentado una querella contra varias trabajadoras acusándolas de falsificación de documento público en relación a este caso, que se dirimirá el próximo lunes en los juzgados de Cambados.

La CIG habla de una situación «de película» y lamentó la pasividad de la Xunta, tanto en lo que respecta a Inspección de Traballo -porque denuncian irregularidades en las contrataciones- como en lo que atañe a la Política Social, por permitir que residentes dependientes de una fundación pública estén atendidas por una empresa que no estaría habilitada para este fin.