Con estos pelos

Manuel Villaronga OPINIÓN

VILAGARCÍA DE AROUSA

12 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay quien sostiene que aquí no existe modelo de ciudad. Hay quien dice que no lo necesita. Hay quien, incluso, afirma que el modelo? existir, existe? pero es de aldea. Como ciudadano no sé quién tiene la razón (bueno, alguna idea sí tengo), pero lo que sí sé es que de su ausencia o de lo erróneo de su planteamiento vienen algunas cosas que hoy vemos en esta nuestra comunidad. Pongamos un ejemplo: ¿cuál es hoy la principal arteria peatonal de la ciudad? En efecto, la que va desde Vistalegre, donde empezaba la villa, hasta la plaza de la Constitución, a escasos metros de lo que antiguamente se conocía como cabo da vila, es decir, la calle de Castelao, la plaza de Galicia y la calle Rey Daviña.

Pues bien: lo que hoy es peatonal fue durante casi cien años la travesía de la carretera de Gondar a Vilagarcía, esto es, una de las vías principales de comunicación de Arousa con Santiago. A esa vía daba la rúa Valentín Viqueira, que nació a finales del siglo XIX como calle del Comercio y, de facto, ¡primer acceso! al  puerto. Aquello no funcionó. ¿Por qué? Por un error estratégico: haber colocado el puerto en medio y medio de una ciudad y de un arenal, cuando la lógica decía que su lugar era el Sur (pero era Vilaxoán, no Vilagarcía). Así las cosas, medio siglo después se abrió el ¡segundo acceso! al puerto: la calle de Conde de Vallellano, que, como la anterior, pronto será peatonal.

A lo que iba: cuando en apenas un siglo una vía principal de comunicación comarcal y dos accesos a un puerto de interés general del Estado -no lo olvidemos- se han convertido en peatonales significa dos cosas: una, que algo hemos hecho mal, y dos, que la planificación, el modelo, es necesario. Hubo una ocasión en que así, de repente, como dijo Núñez Búa, Vilagarcía «devino comercial» y de ahí vino todo lo demás. Así que preveamos, no vaya a ser que cualquier día devenga otra cosa y nos vuelva a pillar así, con estos pelos.