El pueblo en el que es Navidad todo el año

Aunque no lo parezca, estamos en verano; pero las visitas para ver el Belén artesanal de Valga no cesan

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vilagarcía /la voz

El cielo azul se ha vuelto gris, y la lluvia ha querido dar de beber a las calles. Cualquiera diría que estamos en verano, ¿eh? Sin embargo, el calendario no deja lugar a dudas: julio da, decidido, sus primeros compases. Los turistas ya están aquí, buscando alternativas con las que llenar sus horas de ocio. Algunos han descubierto uno de los muchos secretos que se esconden en la orilla sur de la ría de Arousa. Una puerta que, desde Valga, permite viajar hasta la tierra de la Navidad eterna.

Les hablamos del Belén artesanal en movimiento que los vecinos de Cordeiro elaboran con mimo desde 1995. «Cando empezamos a facelo, nunca se nos ocorreu pensar que foramos ter visitas en pleno verán», cuanta Mari Carmen Castiñeiras, la coordinadora del grupo de artesanos que cada año construye un mundo a escala. Pero lo cierto es que las tienen. Y este año, más que nunca. «Antes podía vir algún grupo fóra do Nadal, pero este ano está sendo unha pasada. Non hai fin de semana no que non nos veña alguén mirar o Belén. Hai veces que veñen uns o sábado e outros o domingo», razona. Y ahora llegan de manga corta, bermudas y chanclas.

Las visitas suelen desembarcar en autobuses procedentes de todos los rincones de Galicia, desde Baiona a Viveiro. Desde Vigo hasta la Costa da Morte. Pero, desde la última Navidad se está produciendo un fenómeno extraño: cada vez son más los grupos pequeños que reservan cita para poder disfrutar del Belén. Para muestra, las doce personas que, capitaneadas por Antonio Fondo, se personaron el pasado viernes por la tarde en Cordeiro. «Coñezo un pouco a zona, estabamos por aí, e pensamos en ir ata o Belén» explicaba ayer Fondo. Él actuó de Cicerone, porque no es esta la primera ocasión que ha visitado la sorprendente exposición valguesa. «Non hai moito estiven véndoa cunha excursión de 36 profesores da provincia da Coruña», nos cuenta. La experiencia parece haberle gustado, porque no solo ya ha regresado con la familia, sino que está dispuesto a volver, esta vez con sus alumnos.

La obra de Valga, dice, vale la pena. «Desta vez viñeron dous nenos no grupo. Chamoulles mogollón a atención todo o que viron, sobre todo pola cantidade de cousas que hai neste Belén». Y es cierto. Este pequeño pueblo de cartón piedra está habitado por un sinfín de personajes. En él tiene cabida el mundo entero: desde vecinos de Valga, hasta los grandes líderes mundiales.

Mari Carmen fue quien le abrió el viernes la puerta a Fondo y su familia. Y es que, fuera de la temporada navideña, el Belén permanece cerrado, excepto cuando alguien llama para anunciar su llegada. «Estivemos valorando a posibilidade de abrir, polo menos en Semana Santa e no verán, pero finalmente preferimos seguir así. Se a cousa segue medrando xa miraremos, pero polo momento pensamos que é suficiente con vir a abrir se vén algún grupo», razona. Que estos sigan llegando, con periodicidad semanal, la tiene tan sorprendida como al resto de sus compañeros. «¿Pero quen se acorda a estas alturas do Belén? ¡Se nin sequera nós pensamos nel nestas datas!», dice, en un arrebato de franqueza, la coordinadora de este mundo navideño en el que todo es posible. Hasta saludar a los vecinos de la localidad que ya se han ido.

«O boca a boca funciona ben»

«Nestes momentos aínda non empezamos a traballar no Belén do próximo Nadal. Como moito, falamos dalgúns dos temas que non poderán faltar nel». Y es que el de Cordeiro es un Belén-noticiario que siempre está al quite de las últimas noticias. Ese es uno de los rasgos que han convertido la pequeña iniciativa de un grupo de vecinos en un éxito inesperado. «Nin sequera no 2005 pensabamos que isto ía ter tanta repercusión. Pero o boca a boca funciona moi ben. E a verdade é que temos unha chea de fans que fan un pouco de embaixadores do noso Belén e por extensión de toda a zona», comenta Castiñeiras.

La mayor parte de esos fans se hacen en los meses de diciembre y enero, como parece corresponder a un Belén. En los últimos años, visitar el de Cordeiro exige armarse de paciencia y acudir a la cita bien preparados para hacer frente al frío. «Ver as colas que se forman para entrar ponche os pelos de punta», asegura Mari Carmen Castiñeiras. Son miles las personas que han convertido en una tradición navideña visitar este rincón de Valga, declarado de Interese Turístico Galego. Viendo la capacidad del Belén para atraer visitantes en verano, parece que tiene ese título más que merecido.

Cada fin de semana llegan grupos de visitantes; ahora de manga corta y bermudas

«A verdade é que estamos un pouco alucinados», dicen los organizadores del nacimiento

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