O Grove despide a Carmen Millán, «una mujer atrevida» que, pese a los golpes , no tuvo miedo a vivir
O GROVE
La localidad perdió a una de sus centenarias: había nacido en la península meca en 1924
07 ene 2026 . Actualizado a las 20:52 h.O Grove despidió este martes a una de sus centenarias más conocidas, Carmen Millán. Una mujer de 101 años, muy querida en la localidad, cuya vida estuvo llena de preciosos recuerdos y muchos sinsabores. Nació en O Grove, en 1924, pero a los pocos años la familia se trasladó a Palmeira. Luego se casaría con Fidel González, Lito, quien puso las primeras conchas de vieira sobre la capilla de San Caralampio. Fue una mujer creativa, que tuvo su propio negocio en los bajos de un edificio modernista en Rúa da Praza, que todavía hoy acapara, por su belleza, las miradas de los viandantes. En aquel bazar, un ultramarinos de la época, hacía su vida, aunque con el paso del tiempo decidió traspasarlo. Ella vivía en el cuarto piso de aquella singular vivienda con cincuenta y dos escalones, en la que durante un tiempo también estuvo instalada la Falange, pues le tenían alquilado el primer piso. «Cosas de antes», recordaba al celebrar un siglo de vida. Años más tarde, atendería también el negocio de su sobrino Pepe, una tienda de decoración en la que se coronó como una estupenda vendedora, como así la recuerdan muchos vecinos. A Carmen nunca se le impuso nada, de hecho su familia asegura que siempre fue muy atrevida, como así lo demuestra su periplo por Nueva York, donde pasó grandes períodos de su longeva vida. Porque esta mujer, madre del conocido catedrático e investigador de los estudios literarios gallegos durante el posfranquismo, Xoán González Millán, tenía al otro lado del charco a su familia más directa. Tuvo tres hijos, Lola, Xoán y Jose Fidel, a los que desgraciadamente sobrevivió, pero pudo presumir de estar rodeada en estos últimos años de sus nietos —a pesar de que la mayor parte de ellos viven en América— o su nuera, Mauricia, de la que era totalmente inseparable, y con quien solía dar largos paseos por la isla de A Toxa.
Si algo destacaba de Carmen Millán eran su fortaleza y su amabilidad, cualidades que mantuvo hasta el final, y que hicieron que atrapase el cariño de la gente allá donde iba. Con ella se va una parte de la historia de O Grove, cientos de recuerdos que la familia guardará para siempre en su memoria.