En noviembre del 2012, los grovenses salieron a la calle para exigir que este centro siguiese en su municipio
09 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Que la escuela de hostelería de O Salnés acabase en A Lanzada no es casualidad. Que allí se hayan impartido todas las ediciones de este pionero centro de formación, tampoco. Lo recuerda muy bien Carmen Cacabelos, coordinadora de la desaparecida asociación Érguete y miembro de la plataforma que se creó en contra de la Pousada de A Lanzada. Ella participó en todo el proceso. Desde la puesta en marcha de un centro en el que algunos no creían, hasta la firma de los acuerdos que garantizaban que O Grove mantendría este taller una vez empezase a funcionar la Pousada. No es extraño, pues, que la propuesta del actual presidente de la mancomunidad, Gonzalo Durán, de trasladar esta instalación a Sanxenxo haya despertado la indignación entre muchos grovenses.
Fueron las asociaciones de lucha contra la drogadicción las que pidieron que la comarca arousana dispusiera de un centro de formación en hostelería. Con ello querían ofrecer una salida a los más jóvenes. Y fue un presidente de la mancomunidad, el popular Jorge Domínguez, el único que atendió sus propuestas. De la mano lograron sacar adelante un proyecto pionero en Galicia y que al principio presentaba algunas dudas. Porque la formación se iba a impartir mediante una escuela taller, pensada para jóvenes que habían fracasado en los estudios, y no había nada similar en toda la comunidad.
La propuesta de las organizaciones pasaba también por instalar este centro en el antiguo sanatorio de A Lanzada, que por aquel entonces se utilizaban para los campamentos vacacionales. Y así fue como, en el año 2005, y tras un sinfín de trámites nacía la primera escuela taller de hostelería de Galicia. Desde un principio, la Diputación estuvo encantada de ceder el edificio del antiguo sanatorio, pues este contaba con las instalaciones para impartir formación en cocina, pero también de camarero de barra y de camarero de piso, un módulo que ha dejado de organizarse en las últimas ediciones.
Las Pousadas
El centro cosechó un éxito inmediato y se convirtió en uno de los que más alta inserción laboral ofrecía a sus alumnos. Pero surgió entonces el proyecto de Pousadas de O Salnés y la Diputación anunció que este inmueble iba a acoger uno de los hoteles. La noticia pronto hizo a saltar las alarmas, pues muchos en O Grove consideraban que este proyecto iba a suponer el fin de la escuela taller. Así nació la Plataforma contra la Pousada de A Lanzada, una organización que sobre todo reclamaba que se mantuviera el centro vacacional y la escuela de hostelería. La entidad se organizó y consiguió convocar primero una pequeña concentración y, más tarde, una manifestación en la que participaron medio millar de personas. Recorrieron a pie el camino que separa O Grove del viejo sanatorio gritando «non á Pousada no sanatorio da Lanzada». Y fruto de aquellas protestas llegó el acuerdo entre la entidad provincial y la plataforma. Tenía tres puntos, recuerda Cacabelos, «que se mantuvieran los campamentos, que la Pousada la gestionase la Diputación y que se mantuviese la escuela de hostelería». Por eso, a muchos, les parece ahora una burla la propuesta de la mancomunidad. Fue O Grove, y sus vecinos, los que lucharon para que este centro se pusiese en marcha y se mantuviese ahí donde está.
historia de cómo llegó el taller de hostelería A a lanzada