Al recinto de la fiesta siguen llegando turistas a pesar del mal tiempo
06 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Es la una de la tarde y en O Grove, al igual que en el resto de la comarca, llueve a cántaros. También sopla un fuerte viento. Pero en las carpas de la Festa do Marisco la actividad continúa como si la que está cayendo no fuera con ella. «Al mal tiempo, buena cara», explica uno de los turistas que da buena cuenta de una ración de pulpo. Viene en grupo desde Oviedo y está encantado con el certamen meco. Ataviados con chubasqueros y gorros, los visitantes se quejan del mal tiempo, pero nunca del certamen meco. «Es que está muy bien organizado», añade el ovetense.
Los de Extremadura eran ayer mayoría en la carpa de degustación. «Hemos venido alrededor de cincuenta ex profeso para la fiesta. Llegamos ayer y nos alojamos en Cambados. ¿Nos va a estar lloviendo todo el rato?», pregunta uno de ellos. El temporal los ha cogido de lleno y «aquí estamos, con chubasqueros y gorros. El tiempo está hecho un cabrito», se quejan. Su mesa está llena de mariscos de todo tipo. Pulpo, zamburiñas, navajas y ostras componen su menú. «Nos gusta mucho», aseguran. «Es que de donde nosotros venimos no llueve», añade otra mujer de la misma excursión. Venían preparados para el agua de Galicia, «pero nos ha pegado dos chubascadas...».
Más veterano es un grupo de Oviedo. «Llevamos cuatro o cinco años viniendo», explican. Su mesa también está llena de viandas, y siguen recogiendo platos en las cocinas. «Lo tienen todo muy bien organizado», explican. En O Grove se van a quedar durante los próximos tres días y aspiran a que el sol los acompañe, por lo menos, durante un rato.
Las malas condiciones meteorológicas están pasando factura a la edición de este año. La influencia del temporal se dejó sentir, especialmente, durante la jornada del domingo. Entonces, se comercializaron algo más de ocho mil raciones, poco más de la mitad de lo que se vendió el día antes, sábado. Y es que en esa jornada apenas llovió, ni se registró el temporal. Así las cosas en el Concello de O Grove confían en que la situación mejore hacia el fin de semana. «Está diluviando pero esperamos que de cara á fin de semana esta situación mellore», aseguró el alcalde, Jose Cacabelos, quien añadió que en venta de raciones se está solo ligeramente por debajo de años anteriores.