Veinte testigos desfilan por la Audiencia de Pontevedra en la primera jornada del juicio por presunto desfalco en Porto de Cambados

A. Davila PONTEVEDRA / LA VOZ

CAMBADOS

Audiencia de Pontevedra en la que se celebró el juicio
Audiencia de Pontevedra en la que se celebró el juicio ADRIÁN BAÚLDE

La vista, aplazada hasta el miércoles de la próxima semana, destapó pagos en efectivo no ingresados y un listado de gastos personales cargados a la empresa: desde gasolina y restaurantes hasta Netflix, boutiques y un viaje a los Picos de Europa

17 mar 2026 . Actualizado a las 18:50 h.

La Audiencia de Pontevedra celebró este martes la primera mitad del juicio contra el que fuera gerente de Porto de Cambados, J.L.S., y su esposa, acusados de administración desleal y apropiación indebida durante los años en los que él estuvo al frente de la empresa, entre 2019 y 2022. La vista, que continuará el miércoles de la próxima semana por problemas de agenda de las defensas, estuvo marcada por la declaración de cerca de una veintena de testigos, la mayoría clientes de la firma marisquera.

Los compradores relataron un patrón común: pagos en efectivo por la adquisición de vieira, algunos de los cuales, presuntamente, no llegaron a reflejarse en las cuentas de la empresa. Sus testimonios reforzaron la tesis de la Fiscalía y acusación particular, que sitúa en torno a 80.000 euros el desfase generado por cobros en metálico no ingresados durante la etapa del acusado como gerente.

A estas declaraciones se sumaron las de los responsables de la gestoría que, en 2021, destapó las irregularidades contables que encendieron las alarmas en la cofradía San Antonio, titular de la empresa. Uno de ellos, hoy gerente de Porto de Cambados tras el despido de J.L.S., detalló ante el tribunal la existencia de cargos a la tarjeta de la sociedad que difícilmente encajarían como gastos de empresa: alquiler de vehículos de alta gama, consumos diarios en restaurantes, compras de electrónica (móviles, tablets..), un gasto desproporcionado en combustible e incluso suscripciones a plataformas como Netflix o compras en una juguetería.

La jueza también escuchó a la persona que precedió al acusado en el cargo. Aseguró que, cuando dejó la gerencia, la empresa presentaba un superávit de 200.000 euros, una cifra que, según su testimonio, se habría dilapidado en los años de gestión de J.L.S. Esta exresponsable, que conservaba un porcentaje de participación en la sociedad y acceso a su documentación, amplió la lista de gastos atribuidos a los acusados: compras en boutiques, servicios de peluquería y hasta un viaje a los Picos de Europa cargado a la empresa.

Además de los pagos en efectivo no ingresados y los gastos personales, la sesión abordó también deudas pendientes que Porto de Cambados tuvo que asumir tras la salida del acusado, así como la contratación de varios familiares directos de J.L.S. en una empresa en la que, fuera de las campañas de vieira, la plantilla suele ser muy reducida y se bastaba con unas tres personas, llegando a ser seis los empleados en algunos momentos bajo la gestión del principal acusado.

La vista quedó suspendida al mediodía y se reanudará el miércoles de la próxima semana, cuando está previsto que declaren los dos acusados, que aún no han ofrecido su versión ante el tribunal.