La recta de Oubiña, un tramo para temer

Bea Costa
bea costa CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

La PO-300 a su paso por la parroquia registra una media de siete accidentes al año. El 2016 se estrenó con dos, aunque en esta ocasión sin consecuencias graves

14 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La PO-300 a su paso por la parroquia de Oubiña (Cambados) está convirtiéndose en uno de los puntos negros de la red viaria de la comarca. La conocida como recta de Oubiña, el tramo paralelo al polígono industrial y al monte de Sete Pías, estrenó el año con dos accidentes de tráfico, uno el sábado y otro ayer, y no es algo casual. Este trecho registró en el último trienio una media de siete accidentes al año, uno con una víctima mortal. El pasado marzo perdía la vida una joven de 21 años que viajaba en un Citroën Saxo que se salió de la vía, con la mala fortuna de que chocó contra una tajea y volcó. De las dos ocupantes, jugadoras ambas del club de fútbol Pontearnelas, una sobrevivió mientras que su compañera falleció prácticamente en el acto.

El historial reciente de esta carretera deja otro muerto, un vecino de Cambados en el 2011, y numerosos heridos, aunque también hubo accidentes que se saldaron solo con daños materiales.

En el 2015 se registraron en esta vía nueve siniestros, en el 2014, siete y en el 2013 seis, según los datos de que dispone Protección Civil de Cambados. A su jefe de guardia, Iván Marín, le tocó asistir a casi todos ellos y reconoce que es un tramo complicado. «Yo creo que la gente se confía. Hay quien le pisa, hay quien invade el carril contrario al tomar la curva...». El tramo en cuestión carece de iluminación lo cual puede ser un factor que favorezca la alta siniestralidad. El límite de velocidad está establecido en 50 kilómetros por hora pero este umbral no siempre se respeta. El hecho de ser una recta y una vía poco transitada lleva a algunos conductores a dejar caer el pie en el acelerador con el consiguiente riesgo para la circulación.

Más allá de las imprudencias y despistes, en el Concello opinan que también se podrían tomar medidas para mejorar la seguridad vial de este tramo y, en este sentido, el concejal de Obras e Servizos, José Ramón Abal, ya solicitó una reunión con los responsables de Infraestruturas de la Xunta con el fin de pedir que se tomen medidas en este punto.

La PO-300 hace tiempo que dejó de ser la única vía que comunicaba Cambados con Pontevedra. Desde que se hizo la vía rápida, hoy convertida en autovía, tiene menos densidad de tráfico y la carretera ha sido objeto de mejoras, pero los accidentes no disminuyen. El tramo próximo a la rotonda de Vilariño también registra muchos accidentes.

«Yo creo que la gente se confía. Hay quien le pisa y quien invade el carril contrario. Si hubiera luz, ayudaría»

Iván Marín