El Cortegada deberá seguir gestionando su billete a la fase (78-62)

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los puntos de Damaris (en la imagen, en el duelo de la semana pasada frente al Arxil) no fueron suficientes para mantener vivo al Cortegada en Mataró.
Los puntos de Damaris (en la imagen, en el duelo de la semana pasada frente al Arxil) no fueron suficientes para mantener vivo al Cortegada en Mataró. MONICA IRAGO

El cansancio por el duro viaje lastró a las de Manu Santos en la segunda mitad ante un Mataró que probó estar jugándose el todo por el todo

21 mar 2026 . Actualizado a las 18:48 h.

El Mariscos Antón Cortegada deberá aguardar al menos una semana más para sellar el billete a la que sería su segunda fase de ascenso consecutiva a la Liga Challenge. Un pasaje que pudo haber adquirido en la tarde del sábado en el Pavelló d’Esports Josep Mora, pero el recargo exigido resultó excesivo para las jugadoras que dirige Manu Santos, a las que las piernas les acabaron pesando demasiado a la hora de romper un partido a cara de perro con un equipo local, el Romakuruma U.E. Mataró, que se jugaba seguir vivo en la carrera por plaza en los play-offs. Una y otra circunstancia acabaron reflejadas en el 78-62 final, que deja además el diferencial entre ambos equipos a favor del catalán, a tres triunfos del gallego, cuarto en la clasificación, cuando ya solo restan otros tres partidos de la fase regular por jugar.

Fue el primer cuarto un partido de defensas, con 13-13 en el marcador tras diez minutos en los que el Cortegada se sobrepuso a un 7-2 con un parcial de 0-7 en poco más de un minuto con triples de Carabán y Damaris. Otro triple de Damaris —firmó cuatro en el partido, siendo la máxima anotadora de su equipo— abrió el mejor momento del Cortegada en el partido, volteando un 21-16 para situarse 25-29 a 2.48 del descanso. Un espejismo. Helena López, Talaverón, Muñoz y Aitana García encadenaron un 9-0 para poner el 34-29 al descanso en la primera demostración de la coralidad del músculo anotador del Romakuruma.

Un triple de Angulo subió el 36-36 a los dos minutos del regreso al parqué. Pero lejos de servir de oxígeno, el paso intermedio por vestuarios pareció hacer caer a peso el cansancio del viaje y el esfuerzo mayúsculo hecho en la primera parte en los cuerpos y cabezas de las de Manu Santos. Y así, mientras las locales anotaban con fluidez, al Cortegada le costaba cada vez más hacerlo con claridad y, sobre todo, acierto, entrando diez abajo en el último cuarto (57-47). Un triple de Gara (61-54) solo pudo retrasar lo que se veía venir, con el Mataró abriendo brecha en los cinco minutos finales sin conceder tregua al enemigo.

FICHA DEL PARTIDO:

ROMAKURUMA U.E. MATARÓ (78): Julia Muñoz (5), Aitana García (9), Helena López (18), Laia Guardia (8) y Ariadna Talaverón (6) —quinteto titular—; Arias (5), Guisasola (2), Laborda (8), Paula Casadevall (10), Pey (7), Ros y Navarrete.

MARISCOS ANTÓN CORTEGADA (62): Blanca Manivesa (2), Carabán (4), Cris Loureiro (9), Gara Jorge (13) y Christabel Ezumah (7) —quinteto titular—; Iversen (8), Marta Sanmartín, María Angulo (5) y Damaris Rodríguez (14). 

PARCIALES (Y MARCADOR) CADA CUARTO: 13-13, 21-16 (34-29 al decanso); 23-18 (57-47) y 21-15 (78-62).

ÁRBITROS Y PERSONALES: Guillem Alcañiz y Marc Pinotti. Señalaron 24 faltas al Romakuruma U.E. Mataró y 20 al Mariscos Antón Cortegada. Eliminaron por cinco personales a Talaverón (min 37.22) y a Manivesa (37.55).