Alumnos del Monte da Vila cooperan como Erasmus en Alemania
20 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Trabajan en la búsqueda de especies resilientes al cambio climático y lo hacen a muchos kilómetros de casa, concretamente en Bielefeld, Alemania. Son Iago Pérez, Marcos Cacabelos y Jorge Pontes, alumnos de FP del Ciclo Medio de Microsistemas Informáticos y de Redes en el IES Monte da Vila, en O Grove. Su disciplina, poco tiene que ver a priori con las plantaciones forestales, pero lo cierto es que juega un papel clave en la investigación que se lleva a cabo desde el centro germano Carl Severing.
Durante tres meses colaborarán con una estancia Erasmus en el desarrollo y prueba de un sistema autónomo basado en sensores para realizar un seguimiento a largo plazo de las influencias ambientales sobre el crecimiento de árboles y plantas. Se trata de una transmisión de datos pionera mediante la tecnología LoRaWAN, utilizada por los alumnos en un concurso que equipó a la estación ártica española con sensores de temperatura.
Junto a ellos también comparte experiencia, pero por otros menesteres, Ana Belén Castro, estudiante de la Escuela de Lourizán.
Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más graves y más frecuentes, los veranos más cálidos con períodos secos más prolongados, las tormentas más severas. Esto hace que los bosques estén más expuestos al estrés y a las perturbaciones, y que las especies árboreas dominantes disminuyan o desaparezcan. Para evitar la pérdida de bosques y la desertificación se debe comprobar qué especies pueden complementarse bien en el futuro, mezclándolas con las autóctonas del lugar.
Eso es lo que se lleva a cabo en estos momentos en la plantación experimental de Spenge, pero que también se ha hecho en O Grove y en O Caurel. Para poder examinar esa tolerancia de las especies se deben recopilar datos en un área lo más pequeña posible, documentarlos y correlacionarlos en un estudio complementario a largo plazo. Es por eso que la cooperación de los estudiantes informáticos resulta clave. Aunque allí en Bielefeld también se manchan las manos y colaboran en las plantaciones.
Antes de profundizar en las mediciones, los grovenses estuvieron plantando nuevos árboles en parterres con sus compañeros, y visitaron la ubicación de los sensores, porque según avanza Christian Scheweihofen, uno de los directores del proyecto, «así conocen los aspectos ecológicos, físicos y cooperativos del proyecto Futuros Bosques Europeos».
En la plantación de Spenge se examinarán cientos de individuos de especies árboreas sub mediterráneas como robles, fresno florales y castaños, originarias del norte de Italia y el sur de Francia. Se medirá la intensidad de la luz, la temperatura, las precipitaciones, la humedad del suelo así como el contenido de minerales.
Existe un gran interés público para que la educación para el desarrollo sostenible no se limite únicamente a campañas aisladas de recogida de basura, por eso han apostado por un proyecto que traspasa fronteras y salta muros. De hecho, el desarrollo de los sensores y el cultivo de árboles actual cuenta con 2.000 euros del Fondo Climático de la ciudad de Bielefeld.