Agónica tanda de penaltis para que el Juventud Cambados regrese a Tercera Federación

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

La tensión en la grada y en el terreno de juego obligaron a parar el partido en la recta final

15 jun 2025 . Actualizado a las 23:25 h.

La comarca de O Salnés está de fiesta. El Juventud de Cambados regresa a Tercera Federación 27 años después de haber descendido y lo acompañará el Céltiga. Le costó imponerse al Beluso en el campo de As Laxes, donde las aficiones vivieron con tensión y un calor sofocante una pelea por el ascenso que se prolongó durante más de tres horas. Hubo que llegar a la tanda de penaltis para que el capitán del Juventud anotase el último gol y enviase al equipo al lugar que llevaba años esperando. El Beluso peleó durante el partido, pero dos penaltis errados en la tanda final lo privó de subir a una categoría en la que buscaba estrenarse. El Cambados, que ya la conocía, luchó para volver a saborearla. Con un lleno en el campo que no se recordaba, ambos equipos comenzaron controlando el balón. El duelo era más que nunca entre dos iguales, que partían de cero en el partido de vuelta después de haber logrado el empate en la ida.

Un disparo cruzado de Abraham adelantó a los locales e hizo desgañitarse a la afición del Juventud, que no quería volver a Cambados de vacío. A la vuelta de vestuarios, el partido se estancó en los primeros minutos hasta que Fran Matos empató el partido después de que el balón tocase en un jugador del Beluso. Fue la primera vez que el árbitro se vio obligado a parar el partido ante la reacción de los aficionados locales que estaban detrás de la portería.

Polémica en los penaltis

Se forzó la prórroga y la batalla entre ambos entró en un toma y daca donde los más destacados fueron Ramón para el Cambados, que hizo el gol en cuanto salió y el capitán del Beluso, que acabó el partido en el banquillo.

Los minutos pasaban y los nervios caldearon poco a poco el terreno de juego y más tarde, la grada. Todo tenía que decidirse en la tanda de penaltis. Al tiempo que se sorteaba quién empezaba y en qué lado del campo, los aficionados comenzaron su particular batalla en la grada, que tenía reflejo en las bandas. Algunos jugadores tuvieron que intervenir para que la situación no empeorase y se pudiese comenzar la tanda de penaltis. La afición había invadido el césped para acercarse al campo donde se jugarían el ascenso y el árbitro no permitió continuar hasta que estuviese todo despejado. En cuanto el terreno de juego quedó despejado, el Beluso comenzó tirando. El primer lanzamiento los adelantó al fallar después Ramón. Pero la clave estaría en el final, cuando los locales erraron y Fran supo aprovechar la última bala que tenía en sus pies para devolver al Juventud Cambados a Tercera Federación después de casi tres décadas. As Laxes se tiñeron de amarillo y azul después de tres horas de partido. La fiesta continuó en Cambados.