Cae una maceta sobre la mesa de una terraza en un bar de O Piñeiriño

a. g. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

El incidente no causó heridos, pero sí un notable susto entre la clientela del establecimiento

08 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El susto llegó a última hora de la tarde del martes, cuando ya el personal que acostumbra a poblar en buena cantidad las terrazas de las cafeterías de O Piñeriño comenzaba a retirarse. Y eso, la hora, fue probablemente lo que evitó que el incidente se convirtiera en una tragedia. De repente, un ruido sobresaltó a la clientela y a la propietaria del Coffee Bar, uno de los establecimientos hosteleros del populoso barrio vilagarciano. Una maceta había acabado destrozada sobre la acera. La planta, encima de una silla, y los restos del macetero desparramados en el lugar.

El golpe no fue muy grande, porque el toldo que estaba sobre la mesa limitó el impacto de un artefacto que salió de no se sabe muy bien dónde, porque no hay balcones en los pisos que están por encima de la cafetería. Afortunadamente, no había clientes sentados en la mesa sobre la que cayó, por lo que el incidente no produjo daños personales aunque sí un susto enorme y dejó el recuerdo de situaciones parecidas que derivaron en heridos muy graves en otros lares. La propietaria del establecimiento puso los hechos en conocimiento de las fuerzas de seguridad, que le recomendaron que se pusiera en contacto con el administrador de la comunidad de vecinos del edificio para intentar averiguar qué podía haber pasado.

Y así fue. Ayer por la mañana apareció el gestor de la comunidad, pero no hubo manera de averiguar qué pudo haber pasado. Dos son las únicas hipótesis que se manejaron: por un lado, un accidente de alguien a quien se le pudiera haber escurrido la maceta de las manos cuando la había sacado por la venta por cualquier motivo, o bien que algún vecino o vecina inconsciente se decidiera a dejarla caer por algún extraño motivo que solo se le puede ocurrir a alguna cabeciña enferma que no mide las consecuencias de sus irresponsables acciones.

En cualquier caso, lo cierto es que ayer al mediodía no había pasado nadie por el local para reclamar la potestad de la planta y para pedir perdón en el caso de que hubiera sido un accidente. La planta, por cierto, parece que sobrevivió al extraño vuelo sin motor de una noche del mes de junio en O Piñeiriño; el macetero no tuvo tanta suerte.