El pasado sábado sufrió una indisposición mientras circulaba en bicicleta en Sobradelo (Vilagarcía)
07 jul 2022 . Actualizado a las 21:00 h.La mayoría de la gente lo conocía como Pepe, el del Gran Sol. A fin de cuentas, José Rodríguez García había consagrado buena parte de su vida al restaurante del que cogió las riendas hace décadas: un histórico local situado en el puerto de Carril, donde se codeó hasta no hace tanto con emblemas de la gastronomía gallega como Casa Bóveda o el Loliña. Pepe, el del Gran Sol, ha fallecido esta semana: el pasado sábado sufrió una indisposición mientras circulaba en bicicleta hacia Sobradelo. A la 10.30 horas, cuando se hallaba a la altura de la playa de Canelas, su corazón falló. Quienes acudieron en su auxilio no desesperaron, y durante una hora intentaron reanimarlo. Luego, fue trasladado en una ambulancia medicalizada al Hospital Clínico de Santiago. Pero Pepe no logró reponerse.
José Rodríguez García tenía 74 años de edad y dos hijos. Mano a mano con su mujer, Begoña —fallecida hace ya tiempo— hizo del Gran Sol un restaurante con fama de servir productos de primera elaborados de forma honesta, sin alardes. La del local era cocina casera en la que las cigalas, los fideos o las habas con almejas convivían, sin problemas, con buen pescado guisado, a la plancha o a la gallega. «Pepe era un hombre con carácter. No se casaba con nadie ni era servil», comentan quienes lo conocieron. Ellos, igual que la pareja de Pepe, y sus hijos y sus nietos, despiden al último capitán del Gran Sol.