Aunque el tiempo no ha ayudado, los comerciantes no se quejan: «En cuanto para la lluvia hay movimiento», dicen
09 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Viento, lluvia y frío. El mercadillo navideño de Vilagarcía arrancó con el tiempo en contra. Y aún así, quienes han apostado por llenar con su mercancía las casitas de madera diseminadas por las plazas de España y de A Independencia, se declaran más que satisfechos con la respuesta de los vilagarcianos. «La gente tiene ganas de Navidad. Se nota», aseguran en Troquiña, un puesto de plantas y jardinería. En cuanto para de llover el mercadillo florece. Ayer a mediodía, las plazas dos plazas que ocupa estaban animadas y prácticamente todos los puestos tenían algún cliente para atender. No es el caso de Revolto, la iniciativa de unos artesanos llegados desde Baiona. «Para nós foi fatal. Xa cando vimos as previsións do tempo sabiamos que non ía ir ben a cousa, porque temos un produto moi específico, moi artesanal, e precisamos que pase moita xente por diante para ter boas vendas», explican.
Revolto no es la única propuesta artesanal que ofrece el mercadillo de Vilagarcía. La ribadumiense Silvia Caixeiro también ha ocupado una de las casetas de madera con las joyas elaboradas para su marca Paseloquepase. «Os artesáns levamos un ano moi duro. Eu vivo sobre todo das vendas nas feiras, e este ano non houbo», dice. Por eso se animó a participar en este mercadillo, «que quere darlle un pouco de espírito ao Nadal». ¿Ha valido la pena el desplazamiento? «De momento vai indo a cousa. Uns días mellor que outros», señala. Nos deja para atender a dos señoras a las que le han llamado la atención las originales joyas desplegadas en la Plaza de España.
La mayor parte de los puestos que conforman el mercadillo navideño están ocupados por comercios de la ciudad. Los cómics de Metrópolis, la decoración navideña de Arosa Casa, los complementos de El Desván... Los titulares de todos estos negocios consideran que salir de sus locales y ocupar las casetas de madera es rentable. «A nosa é unha tenda que leva pouco tempo aberta, e deste xeito tamén lle damos algo de visibilidade», explican desde la librería especializada en cómic. En Arosa Casa decidieron este año participar en el mercadillo. «Queríamos probar, y también queríamos colaborar para animar un poquito el ambiente», dicen sus propietarios. Lo mismo opinan en El Desván: «Nos encanta la Navidad y queríamos colaborar para animar un poco las calles después de un año tan horrible como el que hemos tenido», señala Begoña desde detrás del mostrador de madera. Su experiencia le dice que no es la única a la que el cuerpo le pide Navidad: «La gente está comprando adornos, quieren decorar sus casas».
Algunos puestos del mercadillo serán ocupados de forma rotativa por varias empresas. Es el caso del rincón del vino, una caseta por la que han pasado ya los caldos de Anónimas Viticultoras. O el de embutidos y productos artesanales que hay a su lado. Los amantes de la gastronomía también pueden encontrar aceite gallego, miel, dulces... Hay, también, un espacio reservado a las oenegés y asociaciones como TDAH Salnés, que ha recibido con los brazos abiertos esta oportunidad de hacerse ver y, de paso, de recaudar algo de dinero. «Este año hemos tenido que suspender los eventos que hacemos, que nos sirven tanto para hacer socios como para conseguir financiación», recuerdan.