Los 230 kilómetros de pedaladas solidarias de Veloso en La Vuelta

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

BASILIO BELLO

El vilagarciano recorrerá la 15ª. etapa para ayudar a visibilizar la enfermedad de Dent

06 nov 2020 . Actualizado a las 13:02 h.

Ocho años lleva Gustavo César Veloso siguiendo desde la televisión La Vuelta ciclista a España, la misma en la que en 2009 se coronaba ganador de la etapa con final en Xorret de Catí. Mañana jueves el vilagarciano volverá a vivir la experiencia de ser parte de la gran ronda hispana, en la decimoquinta etapa, que unirá Mos y Puebla de Sanabria. No lo hará rodando junto a los grandes nombres del actual firmamento ciclista. Lo hará por delante de los Roglic y Carapaz. Participando en La Vuelta de Eva. Una iniciativa amparada por la organización de la carrera, que persigue servirse de esta última como un potente altavoz para visibilizar la Enfermedad de Dent y promover la investigación de una de esas tantas enfermedades raras que, por el hecho de afectar a pocos entre miles, deja a tantos sin posibilidad de imaginar una cura a falta de rentabilidad económica para la industria farmacéutica.

Eva Giménez es la madre de Nacho, un niño al que la caprichosa moneda al aire de la genética señaló con la cruz de una dolencia que afecta a los riñones y su funcionamiento y lleva asociados otros problemas como raquitismo o osteomalacia -desmineralización de los huesos-. Junto a la Asociación de la Enfermedad de Dent, ASDENT, y tras viajar por América y Asia, Eva ha conseguido el apoyo de La Vuelta en su lucha contra la enfermedad. Reclutando un pelotón de grandes ciclistas y ex ciclistas, caso de Perico Delgado, Marino Lejarreta, Ángel Edo, Óscar Freire, Samuel Sánchez, Sandra Santanyes, Joseba Beloki o Ezequiel Mosquera, además de otros grandes deportistas como Óscar Lanza o el maratoniano Martín Fiz. Nombres que se han ido sucediendo y se sucederán hasta la conclusión de la ronda hispana este domingo, cubriendo cada uno el recorrido de una de sus 18 etapas. Saliendo tres horas antes que el gran pelotón y llegando nunca más tarde de una hora por delante del ganador del día. Escoltados por dos vehículos y media docena de asistentes de apoyo. Y acompañados en los 20 últimos kilómetros por Eva, a lomos de una bicicleta eléctrica, para atravesar juntos, deportista y madre, la línea de meta.

«A min chamoume hai dez días Perico -Delgado- para preguntarme se me apuntaba a facelo. Eu tiña que correr o Grande Premio Jornal de Noticias entre a fin de semana pasada e mais desde este venres ata o domingo. Pero en canto o suspenderon, díxenlle que si», cuenta Gustavo. A él le tocará lidiar con la etapa más larga de La Vuelta, con 230,8 kilómetros entre Mos y Puebla de Sanabria trufados con cinco puertos de tercera categoría. Su condición de gallego y las piernas de quien hace tan solo un mes remataba segundo en la general de la Volta a Portugal lo hacían el hombre perfecto. Eso, y su sempiterna disposición a colaborar con cualquiera que trabaje para los demás. Una disposición que quedará reflejada en el documental que se está rodando, con Perico Delgado como conductor, para multiplicar el mensaje de La Vuelta de Eva cuando toque seguir pedaleando contra la Enfermedad de Dent tras atravesar el domingo el pelotón la meta de Madrid.