Chimichurri para espantar la depresión

José Ramón Alonso de la Torre
J.R. Alonso de la torre REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

La Salsa de Churrasco es la pócima secreta que libera a los vilagarcianos de cortapisas y prejuicios

01 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Dónde estabas el día de la operación Nécora? Esa jornada es de las que marcan época. Un español mayor de 55 años siempre recordará dónde estaba el día del 23 F, cuando el coronel Tejero intentó dar un golpe de Estado. Un vilagarciano mayor de 40 años siempre recordará dónde estaba el día de la Operación Nécora, cuando el juez Garzón llegó a Vilagarcía y comenzó en serio la persecución del narcotráfico.

Ese día, me despertó un ruido nuevo: los motores de las hélices de un helicóptero aterrizando en la explanada del puerto. Donde hoy hay un parque, un párking y una zona de ocio y esparcimiento, se posó el aparato que traía a Baltasar Garzón. Aquella mañana, yo tenía que ir a Santiago y al volver, ya a la hora de comer, pasé por la puerta de un churrasco y me llamó la atención que en la puerta hubiera varios coches de policía. A lo largo de la tarde, supe la razón de aquel despliegue: en el churrasco estaba comiendo el juez Garzón.

La respuesta a la única pregunta que no le han hecho al magistrado: «¿Señor Garzón, dónde estuvo usted el día D de la Operación Nécora?», es rotunda, original y vilagarciana: «En un churrasco». Si la operación se hubiera desarrollado en Avilés, Garzón recordaría una sidrería; si hubiera tenido lugar en Sevilla, asociaría la Nécora con una venta y si el helicóptero hubiera aterrizado en Donostia, sus recuerdos lo llevarían a un asador. Pero en aquellos años y en Vilagarcía, Garzón escogió la casa de comidas más enxebre y singular del lugar al que lo había traído su trabajo: un churrasco.