La Xunta recurre la sentencia que obligaba a devolver el pérmex a una mariscadora que lo perdió por enfermedad

r.e. VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

«La propia sentencia -dice la representante de la Xunta- ya indica que la resolución de Mar es formalmente correcta, que debería ser lo determinante aquí»

08 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La Consellería do Mar ha presentado un recurso contra la sentencia dictada por el juzgado de lo contencioso-administrativo que la obligaba a devolver el pérmex a una mariscadora de Vilanova a la que le había sido denegada su renovación a consecuencia de un alta médica dada antes de que estuviese recuperada de su enfermedad. Aquella primera sentencia indicaba que, si bien la decisión de Mar era formalmente correcta, puesto que la mujer afectada no había cumplido con las jornadas de trabajo exigidas para poder renovar su permiso, no podía obviarse que se había adoptado partiendo de un alta mal dada por la Seguridad Social, que había hecho oídos sordos al precario estado de salud en el que se hallaba la mariscadora y que acreditaron varios facultativos en la sala.

«La propia sentencia -dice la representante de la Xunta- ya indica que la resolución de Mar es formalmente correcta, que debería ser lo determinante aquí». «La resolución resulta no solo formal, sino también materialmente ajustada a derecho por cuanto se basa en una resolución previa de los organismos competentes de la Seguridad Social, firme y consentida por no haberse impugnado en tiempo y forma», continúa la letrada, que considera que «no puede recaer sobre mi representada la función de considerar qué patologías o dolencias deben equipararse a una situación de incapacidad temporal o si la resolución de la Seguridad Social se ajusta o no a derecho».

La decisión de Mar de recurrir la sentencia ha caído como un jarro de agua fría sobre Carmen Thomas, la mariscadora afectada por este dislate administrativo. Su abogado, Alberto Muñoz, indicaba ayer que el recurso interpuesto por la Xunta va a tener serias consecuencias para ella. En primer lugar, porque prolonga la precaria situación de la mujer, que lleva sin poder trabajar desde enero de 2017. Ha sido dada de baja por la Seguridad Social, por lo que carece de todo tipo de cobertura y «se le impide realizar la cotización como autónoma, por lo que tampoco podrá acceder a la jubilación».

«Con el recurso, lo que ha hecho Mar es perpetuar la situación de Carmen», ya que aunque la mujer gane la sentencia que se vaya a dictar, «no podrá recuperar el tiempo perdido, ni tampoco cobrar ningún tipo de retribución ni abonar las cuotas de la Seguridad Social con efecto retroactivo, por lo que el daño que se le está causando es irreversible y definitivo», concluye el letrado.