Cerca de 300.000 euros se usarán para acometer diversas obras en un espacio que las precisa
30 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.No es fácil meterle mano a un cementerio. Un lugar que puede ser todo un nicho de votos si las cosas se hacen bien, pero también una perfecta tumba en el caso de que lo pensado acabe siendo un pequeño desastre. El Concello de Vilagarcía ha decidido lanzarse, pese a todo, a realizar una notable reforma en el camposanto municipal, con unas obras que tendrán un presupuesto que se acercará a los 300.000 euros.
Es Mariano Vázquez, el arquitecto que se encargó de diseñar la reforma de la plaza de Galicia, el elegido por Ravella para realizar unas reformas que, no se asusten, tendrán más incidencias en el fondo que en la forma. Un paseo por el lugar permite comprobar que las humedades son el principal problema que presenta y atajarlas en la medida de lo posible, uno de los principales retos que se plantean con las obras. «Hai un problema de escorrentía de augas, de humidade nos nichos e na capela», explicó Vázquez en la rueda de prensa en la que se presentaron los trabajos de remodelación.
Y lo cierto es que a simple vista, efectivamente, ese es uno de los problemas que es bien visible. En la capilla se percibe sin mayor dificultad y, de hecho, su fachada presenta notables desconchones. Los manchas negras que presentan muchos de los nichos denotan que en ellos también manda sin problemas la humedad. En alguno de ellos hasta está roto el canalón. La mayor parte de la obra consistirá en la canalización de las aguas, para ello se creará un sistema de recogida en el subsuelo y en las zonas más cercanas a los nichos se meterá una gravilla.
Otro gran problema que tiene el cementerio de Rubiáns es el de la accesibilidad, complicada en las entradas donde no hay escaleras debido al mal estado que presenta el pavimento. La intención es que el suelo esté todo al mismo nivel para que una silla de ruedas pueda recorrerlo sin problemas, pero es verdad que el material que reina en los pasillos entre los nichos no es el más cómodo para que alguien con problemas de movilidad se desplace con comodidad. En cualquier caso, en la zona de acceso a la capilla el suelo será un enlosado.
La zona histórica
La reforma también pretende poner en valor la zona histórica del cementerio. Para ello se crearán zonas verdes y se instalarán diferentes tipos de pavimentación y de iluminación. La puesta en valor del lugar, sin embargo, ganaría puntos si se viera acompañada del arreglo de varias de las tumbas más antiguas y de sus cierres, que en algunos casos están en muy mal estado o directamente rotos.
La reforma llega, según apuntaron tanto el alcalde Alberto Varela como el concejal de Obras Lino Mouriño, por las peticiones que realizaron los vecinos. El año pasado se incrementaron ochenta nichos en la zona nueva del cementerio, a los que habrá que añadir veinte más en el cementerio de Carril.
«A idea tenta compaxinar tradición e respecto coa corrección dos problemas de accesibilidade e a reparación da capela e de varios nichos», indicó el alcalde en la presentación de los trabajos. Unos trabajos que intentarán darle una imprescindible renovación a un lugar que ya es más que centenario: se construyó nada menos que en el año 1906.