Una parada en el viaje de Fátima

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Cáritas quiere dar a conocer la casa que gestiona en Sobradelo, un puerto refugio en el que personas sin hogar encuentran una oportunidad para reconstruir su vida

22 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Parece una bonita casa de piedra con un bonito jardín. Pero la de San Cibrán es, sobre todo, el salvavidas de Cáritas al que se han agarrado ya, desde su apertura hace doce años, unas 206 personas. Gente sin hogar, con la vida hecha trizas, que hallaron aquí un lugar en el que coger fuerzas para volver a levantarse. «E non hai nada máis fermoso que ver a alguén que se levanta», decía ayer Manuel Castroagudín, uno de los históricos voluntarios de esta oenegé.

La casa es cómoda, amplia, luminosa. En ella hay salón, rincón de lectura, cocina, y varias habitaciones con un total de doce plazas -seis están ocupadas en este momento-. También hay un pequeño apartamento pensado para familias. Ahora no está ocupado, pero ha tenido inquilinos. Como Fátima, una mujer musulmana que recaló en San Cibrán con sus hijos, a la espera de que su marido lograse los papeles en Alemania y pudiese reclamarlos desde allá. Fátima y sus hijos dejaron una profunda huella en los responsables de la casa. Una huella de alegría y de amor al prójimo de esas que curan todas las heridas que se sufren, porque se sufren, cuando se trabaja en un lugar como la casa de San Cibrán. Aunque son hermosas las historias de quienes logran volver a ponerse en pie, no todas acaban así. Hay gente que agota su tiempo en este hogar sin haber conseguido rehacer su vida.

Y eso que desde Cáritas hacen todo lo posible para empujarlos hacia la superficie. A cada nuevo inquilino se le diseña un itinerario personalizado para que vuelva a reconectar con la sociedad. Hay quien necesita acostumbrarse a algo tan básico como levantarse, como comer a una hora determinada. Hay otros que no, que lo que necesitan es un poco de suerte y un lugar en el que aguardarla. Porque el perfil de los usuarios de Cáritas ha variado mucho.

Al principio llegaban hasta aquí personas que arrastraban las pesadas cadenas de la droga. Luego, oleadas de inmigrantes que necesitaban un lugar para coger pie antes de emprender camino a El Ejido o Cataluña. Ahora llegan jóvenes y no tan jóvenes, a veces familias enteras, que han sido expulsados de sus hogares por la crisis. «Todos comparten una característica: la falta de una red de apoyo», cuentan desde Cáritas. Eso es, precisamente, lo que encuentran en San Cibrán. Un poco de ayuda para recolocarse en el mundo y para dejar de verse como se ven algunos: como un viejo paraguas, roto y abandonado en la calle.

Amigos de Galicia busca voluntarios para Navidad

Todos los años, Amigos de Galicia hace todo lo posible para que en Navidad ningún niño se quede compuesto y sin regalo de los Reyes Magos. Este año calculan que necesitarán unos 2.458 regalos, de los que aún les falta por conseguir 1.063. Para lograrlo necesitan de la ayuda de todos, igual que piden que, quienes puedan, les echen una mano para hacer todos esos paquetes. Los interesados puede anotarse en el teléfono 610 475 431 o en el correo electrónico comunicacion@fundacionamigosdegalicia.org.