Ya lo adelantaba uno de esos anuncios de la Lotería de Navidad tan esperados: «El mayor premio es compartirlo». Mari Carmen y Paula son la prueba de que esta afirmación no es solo una frase bonita. Ambas han decidido compartir el dinero que les ha tocado con sus familiares: Mientras Mari Carmen ha pensado que la mejor inversión es dárselo a sus hijos, Paula lo repartirá entre sus nietos. «Ver que les puede ser útil es otra forma de disfrutarlo», coinciden ambas. Saben que «no los haremos millonarios», pero no hay pellizco que no sea bien recibido. La misma ilusión con la que Mari Carmen reparte sus seis mil euros entre sus hijos, la sintió su hermana cuando vio que le tocaba. Saltó ella en su lugar. «Estábamos juntas cuando me escribieron para avisar de que nos había tocado. Empezó a gritar «te tocó la lotería» mientras yo estaba tan tranquila», relata. Paula tampoco dio botes. Lo celebran, pero con calma «Si fuese más no sabemos como hubiéramos reaccionado», coinciden. Lo que sí se saben es lo que pasó en Friscos: con ese dinero llenaron la conservera de galletas y magdalenas para celebrarlo juntos.