El banco de alimentos lanza un SOS tras quedarse sin productos básicos

María Hermida
maría hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

Ramón Leiro

La entidad se vio obligada a comunicar a las oenegés que dependen de ella que este mes no podrá entregarles las cantidades habituales de leche o aceite

03 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La escena sucedió hace unos días, en una vivienda de una aldea de Pontevedra. Una madre, con una hija de dos años, fue a pedir algo de dinero y víveres a una persona, conocida suya, de esas que están sensibilizadas con las necesidades de las demás, que participan en numerosas causas solidarias. El caso es que la mujer le dio una pequeña cantidad en efectivo y, a mayores, le llenó una bolsa con alimentos, desde fiambre a tomates de la huerta. De repente se dio cuenta de que faltaba el pan. Y fue a la cocina a buscar una barra. Lo trajo en una bolsa, pero sobresalía un poco. Entonces, de repente, reparó en la niña. Se había puesto a saltar como loca, a reír y a bailar. ¿Qué le pasaba? «Es por el pan, le encanta y lleva dos días sin comerlo porque ya no teníamos para más», contestó la madre. La mujer, voluntaria de Cáritas y de otras entidades, contaba la anécdota como ejemplo de lo que está sucediendo en la comarca pontevedresa. Afirmaba ella que «hay más gente necesitada de la que creemos». Y puede que no se engañe. Solo así se entiende lo que está pasando con el Banco de Alimentos en Pontevedra, que abastece a todo el norte de la provincia. Resulta que la entidad se ha quedado sin víveres básicos. Y al preguntarle a su responsable, José Luis Doval, habla claro al respecto: «No es que hayamos tenido un descenso de donaciones. Puede que en alguna cosa puntual sí, pero no en todo. Pero tuvimos un repunte de necesidades».

La situación, que Doval reconoce que es extraordinaria, es la siguiente. En el reparto de noviembre, y mientras no tenga lugar la recogida solidaria de diciembre -la más importante de todo el año-, la sede pontevedresa del Banco Provincial de Alimentos no podrá entregar a las 35 entidades que dependen de ella -desde muchas delegaciones de Cáritas a comedores sociales y otras oenegés- ni siquiera las cantidades habituales de productos básicos. Por ejemplo, lo normal es entregar alrededor de 5.000 litros de leche al mes, y ahora mismo solo quedan 3.500, así que el reparto sí o sí tendrá que se menor. Puede que vayan surgiendo donaciones, ya que ayer mismo Doval recibía una llamada de un fabricante de leche ofreciendo dos palés, pero de momento las cosas «están bastante complicadas».

De leche, aceite o galletas, todos ellos considerados alimentos básicos, hay cantidades mínimas. Pero es que de otros productos ya no queda nada. Por ejemplo, no hay cacao, algo importante teniendo en cuenta que forma parte del desayuno de muchos niños. «Y también estamos totalmente a cero de conservas de pescado, que es un alimento buenísimo», dijo Doval.

Al banco de alimentos no le quedó más remedio que notificar a las entidades que dependen de sus alimentos que este mes el reparto se reducirá. El banco, que solo entrega comida a organizaciones, no a particulares, está abierto a todo tipo de donaciones para paliar su escasez.

Esperanza en la recogida solidaria de diciembre, para la que se buscan 500 voluntarios

Desde el banco de alimentos, así como desde otras entidades benéficas ponen toda su esperanza en el mes de diciembre. No en vano, con la cercanía de la Navidad, la solidaridad suele dispararse y las recogidas de alimentos suelen saldarse con buenos resultados. La del banco de alimentos está prevista para los días 1 y 2 de diciembre. Para que pueda celebrarse, antes de nada, se necesita un mínimo de 500 voluntarios que colaboren con la recogida que se hará en diferentes supermercados de la provincia.

Los que quieran participar en la citada recogida como voluntarios tienen varias formas de ponerse en contacto con el banco de alimentos. La más sencilla es rellenar un formulario disponible en la página web www.bancodealimentosvigo.org/formulario o llamando también a los números de teléfono 986 265 301, 986 865 301 y 628 530 183.

Para todo el norte provincial

La delegación pontevedresa del banco de alimentos es la referencia para todo el norte de la provincia. De sus productos dependen numerosas oenegés y servicios indispensables en la ciudad pontevedresa, como el comedor de San Francisco o el albergue de Monte Porreiro. También reparten víveres al comedor de San Vicente de Paúl de Marín. Calculan que sus productos llegan a unas 4.500 familias. Se puso en marcha en el año 2015 y desde entonces no dejaron de aumentar las entidades que tocan a su puerta para recibir alimentos. Al sentir el banco escasez, la ayuda que pueden prestar Cáritas u otras oenegés a nivel local también se ve muy mermada.