La recreación de una factoría de salazón incrementará la oferta cultural y el atractivo turístico de Sanxenxo
17 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El futuro del yacimiento histórico de A Lanzada pasa por ofrecer al visitante mucho más que un montón de piedras, cimientos de estructuras y tierra. El plan de puesta en valor de este entorno, un proyecto promovido por la Diputación de Pontevedra, contempla la consolidación del ámbito excavado y también la recreación de una factoría de salazón prerromana. El objetivo es hacer estos restos más comprensibles al visitante no especializado. Que no se lleve la impresión de que solo ha visto piedras y tierra en un entorno espectacular.
Para lograrlo, el equipo de arqueología de la Diputación tiene una tarea vital que realizar. Un total de 17 personas, entre arqueólogos, restauradores y auxiliares trabajarán durante cuatro meses en muros y cimientos en una superficie de 970 metros cuadrados. Son los trabajos previos al inicio de la parte de consolidación, musealización y puesta en valor de los castros de la provincia mediante el convenio que la Diputación mantiene con Fomento. De forma más detallada, se realizarán labores de limpieza, tapado, drenajes, restituciones y recreaciones.
No será fácil. Háganse una idea. En esta parcela se han encontrado hasta cinco niveles de ocupación histórica. Es decir, a lo largo de su historia, el aprovechamiento humano de este entorno ha cambiado sustancialmente en cinco ocasiones, desde un centro comercial hasta un cementerio.
La institución provincial se refirió como una de sus actuaciones más ambiciosas a la recreación de una factoría de salazón. Y es que A Lanzada alcanzó una posición tan relevante hace más de dos mil años por su ubicación geográfica estratégica en el sector de la pesca primitiva y la transformación de los productos marinos para su comercialización posterior en salazón. Estamos hablando de la primera de su categoría en el noroeste peninsular. Algo así como tecnología industrial puntera de tiempos anteriores a la llegada de las águilas del Imperio Romano a lo que después transformaron en la provincia de Gallaecia.
Hasta que se abrieron las zanjas en A Lanzada, las factorías conocidas en Galicia, según indica la Diputación, eran de origen romano. En A Lanzada, nos podemos remontar a más atrás, a días prerromanos. En el yacimiento comercial sanxenxino aparecieron 29 piletas para salazón de pescado y conservas de alimentos. Los arqueólogos destacan que se trata de una cifra «moi superior ás achadas noutras factorías que contaban, de media, con entre oito e doce depósitos».
Las recreaciones de estructuras antiguas cumplen una función didáctica muy relevante para los visitantes, ya que permiten hacer una idea de cómo era aquella sociedad y qué es lo que tiene los turistas delante de sus ojos. El acercamiento al mundo prerromano se hace fácilmente, sin necesidad de unos conocimientos históricos tan especializados que solo están al alcance de unos pocos.