La extraordinaria transformación de la tímida Deisy

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Lleva componiendo toda la vida, pero no se atrevió con su primer concierto hasta hace solo unos meses

04 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Nada menos que treinta y siete años ha tardado Ysied en subirse a un escenario para desplegar todo su talento. Treinta y siete años y un empujón. O dos, uno físico para que venciera sus miedos en la sala Capitol -que no es mal sitio para debutar, desde luego- y otro anímico, en el que Diego Basadre ha tenido mucho que ver. La suya es, desde luego, una historia peculiar.

«Llevo desde que era una enana tocado la guitarra», recuerda. Ella, en realidad, estudiaba piano pero todas las ideas que fluían en su cabeza no encontraban ahí el soporte adecuado para plasmarse. Así que cogió una guitarra, la de su padre, y comenzó a tocarla. No le dio mucha bola al principio, pero esa inquietud estaba ahí. Esperando a explotar, a salir a la luz. «Tenía mis momentos. Me metía en mi mundo y tocaba y veía que hacía canciones, pero tampoco le daba importancia», cuenta. Eso sí, las grababa. En cualquier dispositivo que tuviera a mano. Cada melodía, cada idea que le llegaba a la cabeza la plasmaba en algún lado. Fue una decisión muy acertada. Con las letras le costaba más, «a veces sabes lo que quieres, pero no puedo explicarlo aunque al final encuentro la manera», explica. Sucede por ejemplo en Espacios medianos, uno de sus temas preferidos en el que habla del «silencio que se calla». Y ella lo conoce muy bien porque lleva dos años padeciendo un acúfeno en uno de sus oídos «y ahí empecé a valorar el silencio, que hace tiempo que no sé lo qué es».

Habíamos dejado a Deisy, todavía era Deisy, con una guitarra en la mano, la suya ya, puesto que se la había regalado su padre, y la volvemos a encontrar en Barcelona unos años después. La música seguía ahí «pero yo me apartaba y dejaba la guitarra y me olvidaba, porque lo veía inviable», dice. Alguna vez tocó en la calle pero poco más. Ni siquiera con los amigos. Hasta que el destino, terco él, volvió a insistir.

El encuentro en una comida

Sucedió ya de vuelta en Galicia. «Un día en una comida conocí a Diego. Estaba tocando la guitarra, en mi mundo, y se fijó en mí y me preguntó si quería subir a su estudio a grabar un tema», recuerda. Y ahí empezó todo. Ahí comenzó el proyecto. Se trataba de poner al talento de la tímida Deisy delante de un espejo pera ver su otra cara. Y de ahí surgió Ysied.

No ha sido un trayecto fácil. «Llegué a odiar lo que hacía porque no lo entendía. No entendía por qué coño me pasaba eso si yo no me dedico a la música. Fue un añito de peleas por mis inseguridades, por mis miedos, porque soy autodidacta y me falta técnica... pero ahora veo el disco y me siento muy orgullosa», afirma. Comenzó el proceso de ordenar los temas, de pulir lo que eran, según Ysied, melodías y palabras sueltas. Ahí se notó también la mano de Diego, que pacificó lo que para ella eran «peleas», no canciones. Una vez se pusieron de acuerdo en la selección de los temas para el disco comenzó la siguiente fase. La llegada de Andoni Arcos al proyecto fue otro momento clave «porque supo hacer virguerías con mis cuatro acordes».

El disco ya estaba en el horno. Faltaba solo el último paso en la extraordinaria transformación de la tímida Deisy: el primer concierto. «Ahora sé controlar mis nervios pero en la Capitol me quería morir. Si hubiera una puerta para escaparme habría huido. Pensaba ?¿qué coño hago aquí??. Pasan muchas cosas por tu cabeza. Iba al baño cada dos minutos y cuando llegó el momento de subir fue Dani Barreiro, que estaba organizando las actuaciones, el que me dijo ?Deisy, arriba? y allá fui. Estaba temblando», recuerda. Ella y su amiga Andrea Obenza, que forma parte de la banda con el chelo y que también debutó en el concierto de Santiago.

Y llegó la transformación. «Cuando toco mis temas me olvido de todo. Hay una Ysied encima del escenario y una Deisy cuando baja». Una transformación lenta pero segura y que no ha supuesto la desaparición de aquella fiebre inicial. «Sigo componiendo. Cojo la guitarra y es un desahogo para mí», afirma.

salón garcía

Ysied presentará este sábado su disco «La vida al pasar» en el Salón García. El concierto comenzará a las nueve de la noche y el precio de las entradas, que ya se pueden adquirir en Ticketea, es de cinco euros. También se podrán comprar el sábado en el vestíbulo del salón. Ysied estará acompañada por su banda, que forman Andoni Arcos a la guitarra, Miguel Eyré al bajo, Andrea Obenza al chelo y Pepe Santamaría en la batería. Además de los temas de su primer disco interpretarán alguna versión, en una actuación que tendrá más de una sorpresa. Será, como definió la concejala de Cultura Sonia Outón en la presentación del evento, «un concerto moi especial».