Los niños relevan al profe Xulio, que hasta que se jubiló se encargaba de cuidar las plantas y los animales del centro
09 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Un comité de Viaxeiras ao Natural desembarcó ayer en el colegio de O Piñeiriño. «No son viajeras, son las profes», nos aclara uno de los chavales de Primaria. Son las profes vestidas para la ocasión, dispuestas a llamar la atención de la rapazada sobre el nuevo proyecto que en él se va a desarrollar. Ha sido bautizado como «O Piñeiriño, naturalmente» y pretende dar a los alumnos protagonismo en el cuidado de todos los seres vivos que habitan en el recinto escolar. Y son unos cuantos.
Cualquiera que conozca el colegio lo sabe. Hay tortugas, pájaros, insectos palo. Hay ranas y gusanos de seda. Y peces en acuarios. Hay, también, un sinfín de plantas y árboles. De todos esos compañeros de clase se encargaba, hasta el curso pasado, el profe Xulio. Pero él se ha jubilado y, pensando en quién se haría cargo de este trabajo, a la comunidad educativa se le ocurrió compartir esa responsabilidad con los alumnos. Así que, cada ciclo, se encargará de atender a las plantas y a los animales que vivan en la zona del recinto que les haya sido asignada.
¿Y qué van a sacar los niños de todo esto? Pues mucho. Porque ese entorno próximo se convertirá en la puerta a todo un mundo de investigaciones. Los rapaces a los que le toque cuidar los acuarios, por ejemplo, bucearán en la vida de los peces, en su ciclo vital, en su alimentación, en sus nombres. Los de sexto, que para algo son los mayores, trabajarán con la Facultade de Veterinaria de Lugo para aprenderlo todo sobre los peces cebra. El objetivo final es que los alumnos «coñezan todas as árbores e animais que hai no recinto» y que, a través de ellos, descubran nuevas herramientas y trabajen materias diferentes: desde arte a nuevas tecnologías, desde lengua hasta matemáticas. Y al mismo tiempo que aprenden, los rapaces se van a divertir y van a rendir homenaje a Xulio. Porque este proyecto es una suerte de homenaje colectivo a un profesor que durante años se empeñó en hacer de este colegio territorio Voz Natura, en inculcar en los rapaces el amor y el respeto por el entorno. «Antes se encargaba Xulio de darles de comer a todos, ahora lo vamos a hacer nosotros», dicen los alumnos. No hay un legado mejor.