Un abono tradicional que regresa a los viñedos procesado

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

martina miser

Martín Códax elabora su propio compost a base de algas y en Condes de Albarei las usan en fertilizantes

02 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Abonar las tierras con algas traídas directamente de las playas arousanas era una práctica habitual entre los viticultores de Rías Baixas. Pero con la profesionalización del sector y la llegada de abonos más especializados, este sistema se abandonó. Sin embargo, las algas siguen muy presentes en las fincas de la comarca. Ya no llegan directamente del mar. Pero sí lo hacen a través de un compost o como base de los diferentes fertilizantes que se utilizan en el cuidado del viñedo, explican los técnicos de las diferentes bodegas de la denominación de origen Rías Baixas. Las algas aportan cal y otros minerales a los terrenos dedicados al viñedo.

En Bodegas Martín Códax pusieron en marcha, hace unos años, un proyecto experimental para estudiar el beneficio que tendría utilizar las algas en las plantaciones de viñedo. No se trataba de traerlas directamente del mar y esparcirlas sobre el terreno. «Fixemos probas para facer compost con bos resultados», explica Miguel Tubío, director técnico de la firma. Argumenta que esta era una tradición «dos viticultores máis ligados ao mar». Así que ellos optaron por utilizar materiales como los restos de poda o incluso el bagazo que sobraba tras hacer el vino para mezclarlo con las algas. El resultado fue bueno. «As algas resultaron ser moi boas, aportan moita calidade ao compost», añade. Ahora, este es el sistema de abonado que se emplea, en ocasiones, para fertilizar las fincas.

Otros sistemas

En Condes de Albarei, en cambio, las algas llegan ya procesadas, como las ofrece la empresa Ecocelta. «Utilizamos fertilizantes a base de algas», relata Alberto Barral, director técnico de la firma. Explica que este es un producto natural, que suele ser el más usado en la fertilización de las fincas. Porque la práctica de traer las algas directamente de la playa dejó de realizarse hace ya algún tiempo. ¿Y qué es lo que aporta este producto a la tierra?. «É un tipo de alga que ten cal e así evitamos utilizar cal directamente das canteiras, como faciamos antes», relata. Pero es que, a mayores, los fertilizantes que utilizan estos productos marinos «teñen outros microelementos que axudan a equilibrar os terreos», concluye Barral.

El mismo sistema siguen en la otra cooperativa de la denominación de origen. En Paco & Lola apuestan también por los fertilizantes que incluyen algas entre sus componentes. «Puntualmente si que utilizamos algún fertilizante derivado das algas mariñas, pero non o facemos nós, senón que usamos os das firmas comerciais», explica Diego García, director técnico de la firma. En su opinión, sería interesante realizar algún tipo de estudio para ver «cal sería a resposta do chan», sostiene. Porque reconoce que esta era una práctica tradicional de los viticultores de la comarca arousana «que se foi perdendo». Por eso considera que no estaría mal elaborar un ensayo que permita comprobar los beneficios específicos del uso de las algas en los terrenos dedicados al viñedo. Sería una buena salida para un residuo que para muchas de las cofradías arousana supone un problema, porque no es sencillo deshacerse de él. Viticultores y mariscadores podrían así colaborar para que las algas que dañan al marisco, beneficien al vino.