La Festa da Auga generó un total de 32 toneladas de basura

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

m.i.

El volumen de desperdicios recogidos por los 82 operarios que participaron en el dispositivo es inferior al del año pasado

18 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

No es fácil cuantificar el número de personas que acuden a un evento como la Festa da Auga. Con las miles de personas desparramadas a lo largo de toda la ciudad, es difícil realizar un cálculo. Uno de los baremos que se suele utilizar para evaluar la mayor o menor capacidad de convocatoria es la cantidad de basura que generan quienes en ella participan. Y también es uno de los grandes quebraderos de cabeza de los concejales responsables del servicio, puesto que un error en el dispositivo levanta de inmediato una catarata de críticas. En la edición del 2016 los desperdicios que han tenido que retirar los servicios de limpieza ascendieron a 32 toneladas. La cifra es inferior a la del año pasado, cuando fueron 38.000 los kilogramos que se recogieron. Hubo, por lo tanto, menos participantes en la juerga del martes algo que desde Ravella achacan a las bajas temperaturas -el sol no se dejó ver hasta las tres de la tarde- y a que en 2015 el 16 de agosto cayó en domingo.

Fueron 82 los trabajadores que formaron parte del dispositivo de limpieza, entre operarios municipales y el personal de la empresa concesionaria Cespa. Las tareas comenzaron a las siete de la mañana del martes y se realizaron en dos tandas para conseguir, como así fue, que por la tarde la ciudad hubiera recuperado su estampa habitual.

El operativo se desarrolló sin incidencias y la menor afluencia de gente posibilitó que concluyese un par de horas antes de lo previsto y que, incluso, las máquinas de baldeo pudieran realizar una segunda pasada por las zonas peatonales. La playa y la TIR fueron los lugares escogidos para iniciar los trabajos y a ellos tuvieron que regresar los operarios a primera hora de la tarde puesto que la fiesta se alargó.

Las excepciones

Las únicas excepciones a una jornada de trabajos tranquila se produjeron en Méndez Núñez, por el retraso en la recogida de una barra exterior que permanecía abierta a las seis de la tarde, con lo que los operarios tuvieron que regresar más tarde. Además, la importante afluencia de personas que había delante de un establecimiento de Moreira Casal cuando ya eran las ocho de la tarde obligó a esperar a la jornada de ayer para concluir con las labores de limpieza.

La concejalía de Obras y Servizos puso el punto y final al dispositivo especial ayer al mediodía. Su responsable, Lino Mouriño, quiso agradecer públicamente la labor de los operarios que tomaron parte en el dispositivo y que posibilitaron que durante la noche del martes los ciudadanos pudieran disfrutar sin problemas del programa festivo.