Un vilagarciano en la Villa Olímpica

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Jordi Aragonés debuta en unos Juegos con una mezcla «de sensación e incredulidad por estar aquí»

07 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Mi sensación cuando entré en la Villa Olímpica por primera vez fue una mezcla de admiración e incredulidad por poder estar dentro y a la vez de orgullo por haberlo conseguido. Durante todas las semanas previas al viaje pensaba que era un auténtico privilegiado porque de cuarenta millones de españoles solo alrededor de quinientos tenemos la oportunidad de vivirlo desde dentro». Son las reflexiones de Jordi Aragonés, un vilagarciano que puede disfrutar de la experiencia de vivir unos Juegos Olímpicos merced a su condición de integrante del cuerpo técnico de la selección española femenina de baloncesto. Un trayecto con parada en Brasil que tuvo su inicio en el pabellón de Fontecarmoa. De allí a Salamanca, de la mano de José Vicente Hernández y ya en la élite del baloncesto femenino el siguiente paso suele ser integrarse en la dinámica de la Federación Española.

El espectacular gimnasio

Jordi, un tipo extrovertido y que parece disfrutar mucho con cada cosa que hace, está alucinando con la experiencia y dispuesto a sacarle todo el partido posible. «Me ha llamado muchísimo la atención el gimnasio. Tiene muchísimas máquinas de todo tipo y es espectacular ver los entrenamientos de los deportistas y la calidad de esos entrenamientos. Es todo un máster gratuito del que estoy aprendiendo y absorbiendo todo lo que puedo para seguir mejorando y progresando en mi profesión», razona. En realidad, todo en la Villa es exagerado. «El comedor es inmenso -explica Aragonés- y está abierto las veinticuatro horas del día. Además, está distribuido de tal manera que hay por zonas comidas de todos los tipos: brasileña, por supuesto, asiática, hindú, italiana...». El comedor es uno de los lugares de encuentro de los deportistas. Uno de los puntos en los que los más famosos reparten autógrafos y fotografías con sus compañeros menos conocidos y que sienten admiración hacia ellos. «Hasta el momento me he cruzado -contaba el miércoles- con Rafa Nadal, Sergey Bubka y Novak Djokovic». De hecho, con Nadal se hizo Jordi un selfie que colgó en las redes sociales, aunque al balear se le ve ligeramente desenfocado.

Uno de los vicios de Aragonés es correr pero en Río es otra cosa. «No he salido a correr ni creo que lo haga», apunta. Es cierto que la sensación de seguridad que tienen es espectacular porque «estamos rodeados por todos lados por militares y por la policía» pero las directrices que les dieron son claras: «Nos dijeron que en la medida de lo posible no saliésemos solos por la ciudad, especialmente por las zonas de favelas, y que no llevásemos muchas cosas de valor ni toda nuestra documentación encima. Río es una ciudad enorme y en ciertas zonas peligrosa, por eso estamos siguiendo todos los consejos que nos dieron». Cabe añadir aquí que Aragonés reconoce que el primer día se perdió buscando la instalación de baloncesto donde se realizan los entrenamientos.

Uno de los focos de atención los días previos a que comenzara la competición fue el estado de las instalaciones. «No están tan mal como parecía en las informaciones que llegaban a España, aunque sí tengo la sensación de que se les echó el tiempo encima y no pudieron finalizar las obras del todo. Te puedes encontrar con algún cable suelto o una pared sin rematar», explica.

Ya metidos en faena, lo cierto es que Jordi no ha tenido por el momento demasiado tiempo para disfrutar del tiempo libre. «No he parado ningún día de moverme de aquí para allá y por la noche llego a cama reventado. Supongo que a medida que pasen los días cogeré una rutina más estable y puede que tenga algún momento para aburrirme un poco», afirma. Tampoco ha hecho todavía una ruta para acudir a algún acontecimiento deportivo porque lo primero es lo primero, «aunque te confieso que me encantaría acudir a ver muchas de las otras disciplinas deportivas. Veremos cómo va evolucionando todo y qué opciones puedo tener». La selección española debutará esta tarde (19.15) enfrentándose a Serbia.

La fiesta

La otra gran leyenda que circula sobre la Villa Olímpica es la del cachondeo en un lugar donde se juntan tantos miles de jóvenes. De momento, afirma Jordi que ni mucho menos. «Lo que yo percibo hasta el momento es un ambiente totalmente de deporte puro y duro. Se juntan los mejores deportistas y en los días previos al inicio de la competición cada uno se encuentra concentrado en prepararse y llegar en el mejor momento a su competición», subraya el vilagarciano. Ahora bien, «tengo entendido que según pasan los días y algunos van acabando sus competiciones el cachondeo va aumentando», aventura.