odos conservamos recuerdos de la infancia que se quedan grabados en nuestra memoria, para que esto suceda de ese modo, ese pequeño instante suele estar cargado de algún tipo de emoción intensa. En ocasiones se trata sucesos negativos que recordamos por lo mal que nos hicieron sentir, pero en otras muchas ocasiones conservamos en nuestras retinas momentos de nuestra vida cargados de un afecto especialmente positivo.
No me cabe duda de que durante este verano que comienza muchos niños disfrutarán de momentos de juego, de ilusión, de sabores y olores inolvidables. Y estoy seguro que en muchas ocasiones esos placeres serán compartidos con sus abuelos, ya que en este momento la familia se ha convertido en ese pilar necesario para que muchas personas puedan continuar desarrollando su actividad profesional. Durante este tiempo muchos niños tienen la inmensa fortuna de dejar de convivir con las prisas que padecen todo el año. Se acaban los madrugones, los deberes, el intenso frenesí de todo tipo de actividades extraescolares, y la única obligación que tendrán será la de disfrutar de todo ese tiempo que las rutinas del día a día les habían robado.
Por su parte, los abuelos ya no tienen las prisas que tuvieron en otros tiempos. Tampoco tienen que madrugar, trabajar, o poner su empeño en todas las obligaciones que conlleva tirar de una familia, ahora el trabajo ya está hecho y los ritmos son muy diferentes. Su única obligación es la de disfrutar de un tiempo con unos niños que quizás, en el pasado, no pudieron disfrutar porque las rutinas del día a día se lo impidió.
T De este modo, muchos nietos tendrán la fortuna de disfrutar de sus abuelos a tiempo completo. Seguro que surgirán muchos momentos imborrables para los niños, y sin duda, muchos abuelos podrán disfrutar de todos aquellos instantes que la vida no les permitió disfrutar de sus hijos. Muchos nietos recordarán dentro de un tiempo aquellos juegos, ilusiones, sabores y olores de este verano en el que los abuelos dejaron a un lado sus problemas y sintieron que tenían todo el tiempo del mundo para disfrutar con quienes más querían.