La junta de personal montó un hospital de campaña con camas «low cost» para protestar por el cierre de la tercera planta; los pacientes se sumaron
12 jun 2015 . Actualizado a las 08:15 h.La entrada del Hospital do Salnés se convirtió ayer en un escenario en el que pacientes y personal sanitario escenificaron lo que a su entender supone el cierre de la tercera planta en los meses de verano: un hospital de campaña low cost; es decir, una pérdida de calidad asistencial. Sin perder el humor, en una tienda de campaña con una única cama por la que se peleaban los pacientes se iban turnando los espontáneos para escenificar situaciones surrealistas en las que los enfermos se rifaban una plaza, los médicos se tenían que dividir para atender planta y quirófanos y los familiares de los ingresados se veían obligados a pernoctar en una colchoneta en el suelo.
Por supuesto, no era más que una parodia, pero una parodia con la que la renovada junta de personal quería denunciar una serie de hechos calificados por ellos como graves; y es que el cierre de la tercera planta, que se hará efectivo el 1 de julio, supondrá disponer de 32 camas menos, que supone una cuarta parte de la capacidad del hospital. En cascada, tendrá otras consecuencias, como la obligatoriedad de doblar habitaciones en obstetricia y paliativos, pacientes que el resto del año disfrutan de una habitación individual, así como un aumento en la lista de espera quirúrgica. Denuncian, además, que el personal de la tercera planta se pasa el verano rotando de unidad en unidad cubriendo los huecos que dejan los que están de vacaciones.
Es el sexto año consecutivo que los sindicatos con representación en la sanidad pública protestan por el cierre de camas, y la respuesta de la administración sanitaria fue siempre la misma, que en el verano hay una menor carga asistencial y que, si en algún momento es necesario reabrir los servicios, se hace.
Privatización
Pero los sindicatos niegan que sea ese el verdadero motivo. Según la presidenta de la junta de personal de O Salnés, Celia Iglesias, «o peche de camas non está motivado por os trinta días de vacacións do persoal, o peche de camas é unha decisión do PP para incrementar o desmantelamento da sanidade pública. Isto servirálle para xustificar a suposta ineficiencia da nosa sanidade pública e o desvío ao sector privado, o único que se vai beneficiar da situación», sostiene la junta de personal.
La verdadera razón del cierre, a entender de los sindicatos, es ahorrar en personal, para no contratar sanitarios que cubran las vacaciones, las bajas y las sustituciones. Y esa situación repetida les hace entender que va a pasar lo mismo con la ampliación del hospital, que se temen que se haga también sin incremento de personal. «Podería darse o sensentido de investir fondos europeos nunha obra que non obtería unha actividade superior a actual, xa que sen a dotación de persoal non sería posible a atención a un maior número de doentes».
Reunión con el gerente
Por todas estas razones, que se resumen en la falta de medios y falta de trabajadores, la junta de personal constituida hace poco más de una semana solicitó una entrevista con la gerencia que se va a celebrar mañana. En ella, plantearán los problemas de varias unidades hospitalarias.
«Fagan o favor de pospoñer as súas enfermidades», rezaban carteles de protesta