20 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
La situación que vive esta cesureña no es nueva para ella. La Audiencia de Pontevedra reconoce que «es reincidente», toda vez que, el 21 de septiembre del 2012, ya fue desalojada por orden judicial de otra vivienda que ocupaba en la calle Sagasta. La sentencia añade que «el volumen de basura y los malos olores impidieron a la policía acceder al mismo». Tal vez, esta reiteración es lo que llevó a la Audiencia a desestimar la apelación de la defensa: «No encontramos que la mera prohibición de tener gatos u otro tipo de animales sea suficiente».