La huelga de los celadores del Hospital do Salnés apenas impactó en el centro: es lo que pasa cuando se trabaja todos los días con el personal justo
12 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Dicen los celadores del Hospital do Salnés que no dan abasto. Que el personal es insuficiente para atender como es debido a los enfermos que llegan hasta el centro de Rubiáns. Por eso, ayer hicieron huelga. Pero no se crean que el paro se notó en el funcionamiento de este edificio sanitario: los servicios mínimos estaban fijados en la misma cantidad de trabajadores que habría estado operativa en el centro cualquier otro sábado del año. Eso demuestra, explican desde el sindicato UGT, que «estamos en mínimos todos los días».
Pero la protesta se llevó adelante igualmente. Y los celadores que no estaban trabajando se acercaron al Hospital para repartir entre pacientes y acompañantes unos pasquines en los que exponían sus reivindicaciones. La primera, más personal. En estos momentos hay 18 celadores en el Hospital, que tienen que ser reforzados semanalmente y de forma sistemática por trabajadores de refuerzo. «Eso es una prueba de que hay razones para crear por lo menos una plaza más», reflexionan desde UGT.
Los celadores, dicen, son pocos. Y «xa temos demasiada carga de traballo para ter que asumir outras tarefas que corresponden ás empresas privadas, polo feito de que estas tampouco teñen suficiente persoal». Igual que ellos tienen que asumir tareas que no son suyas, en momentos puntuales trabajadores de otros departamentos tienen que actuar como celadores, lo que acaba convirtiendo el Hospital en un caos organizativo.
Este, dicen los celadores, es mayor aún si se tiene en cuenta que «recibimos ordes de todo o mundo», y de que «a falta de material é unha constante». Todo ello «repercute nunha deficiente prestación dos servizos, o que significa que non podemos atender aos usuarios como se merecen».
En su pasquín, los trabajadores pedían disculpas a los usuarios por las molestias que les pudiese causar su protesta. Parece que no eran necesarias: los celadores se han encontrado con que la mayoría de las personas con las que se cruzaban comprendían y compartían sus reivindicaciones. A fin de cuentas, señalan los huelguistas, los pacientes y sus acompañantes son tan víctimas de los recortes como ellos mismos, y sufren sus consecuencias. «La gente ya está muy cansada. Siempre que funciona la tijera repercute sobre la población».
Los profesionales informaron a pacientes y familiares de su situación laboral
«La gente nos comprende, todos estamos ya hartos de los recortes», dicen desde UGT