Comité y dirección de Lantero fracasan en la búsqueda de un acuerdo a última hora

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

martina miser

Ambas partes celebraron ayer otra reunión en Santiago a instancias de la plantilla

21 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras dos días insistiendo en la necesidad de abrir una nueva vía de diálogo, al margen de las presiones del expediente de regulación de empleo, el comité de Lantero conseguía, ayer, que la dirección del grupo cartonero se sentase de nuevo a dialogar. El encuentro tuvo lugar en Santiago y se prolongó a lo largo de casi cuatro horas. El resultado, sin embargo, fue el mismo que arrojaron todas las citas anteriores: ningún acuerdo y la incertidumbre que marca el siguiente paso a dar por la empresa.

Porque la iniciativa le corresponde, ahora, al staff de la compañía instalada en O Pousadoiro. Tras el fracaso de la primera ronda de negociaciones, la dirección anunció la presentación de un ERE más duro que el que, planteado a los trabajadores el lunes, 29 de septiembre, ha desatado un conflicto laboral sin precedentes en la larga historia que vincula a Lantero con Vilagarcía. Todo apunta a que, después de una semana de silencio, la empresa retomará hoy la palabra para especificar cuáles son sus intenciones. Y, sobre todo, concretar en qué consiste el recrudecimiento de las condiciones del nuevo expediente, puesto que el anterior se antojaba ya bastante drástico, con el despido de 32 trabajadores indefinidos (20 de ellos podrían ser subcontratados a través de segundas empresas, o bien mantenerse en nómina a cambio de recortes importantes en su situación laboral) y una reducción salarial del 30%.

Rechazo a suspender la huelga

Ninguna de las dos partes profundizó anoche en lo que había ocurrido a lo largo del encuentro, más allá de la tensión que al parecer lo presidió. El comité se reunía, pasadas las nueve, con sus asesores sindicales. La dirección, a su vez, se limitaba a mostrar su sorpresa por lo que considera un comportamiento contradictorio de la representación laboral. «Se trataba de recoger un guante, pero cuando la empresa propuso paralizar el nuevo ERE a cambio de suspender la huelga durante 15 o 20 días para negociar, ellos se negaron en redondo», apuntan fuentes de Lantero.