La tensión crece en Lantero con la amenaza de un ERE más duro

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Las negociaciones se rompieron y los trabajadores mantienen el pulso

08 nov 2014 . Actualizado a las 12:13 h.

Esta vez no fueron cinco horas. «Fue la reunión más corta. Se han levantado en el minuto cinco, no esperaron ni al descanso». Así resumía ante los trabajadores el presidente del comité de empresa de Lantero, Suso López, lo ocurrido en la última reunión de la ronda de negociaciones previa a la aplicación del ERE. Las conversaciones están rotas, y el ambiente se tensiona en el seno de la empresa cartonera. La firma presentará un nuevo plan de viabilidad que podría ser más duro que el anterior y la plantilla mantiene la huelga indefinida. «¡Es la guerra!», decían en la asamblea celebrada en la tarde de ayer.

El día de la manifestación parecía que había un resquicio para la esperanza, porque siguiendo los consejos del mediador, Lantero se había comprometido a presentar una nueva oferta y todo parecía indicar que en la mañana de ayer se hablaría de bajas incentivadas y prejubilaciones. Pero no hubo acuerdo, aunque cada parte da una versión muy diferente de los motivos que lo rompieron.

Según el director comercial de la firma y portavoz de Lantero, Pedro Pardo, «no hubo voluntad por parte de los trabajadores, y estamos muy decepcionados y sorprendidos por su actitud en todo el proceso, y sobre todo al final». Sostiene Pardo que la empresa estaba dispuesta a rebajar el ahorro salarial previsto inicialmente y a replantearse la externalización de 20 puestos de trabajo, «pero su propuesta fue de cero en el ajuste económico, y que se le pagasen los días de huelga a los trabajadores, y lo rechazamos de plano».

En la asamblea que por la tarde se celebró en el campamento ante la fábrica, Suso López dijo que la propuesta económica que ofrecían para las prejubilaciones era innegociable. «Aquí hubo prejubilaciones con el 80?% del sueldo, y ahora ofrecen el 50 % del salario neto. Para las bajas voluntarias, pedíamos 60 días de sueldo por año sin límite de meses, y ellos plantearon 25 días en 14 meses. Lo que plantean nos parece una auténtica burla».

Nuevo plan de viabilidad

Con las negociaciones rotas y el período de consultas que marca la ley agotado, lo que ocurra la semana que viene es una incógnita, pero el panorama es más bien pesimista. La empresa podría aplicar de inmediato el ERE anunciado, pero no lo va a hacer, porque antes presentará un nuevo plan de viabilidad. Pardo lo justifica porque «el escenario es nuevo, con lo que pasó en las últimas semanas la situación es diferente, ha habido un quebranto en nuestra cartera de beneficios y las medidas serán proporcionales a la nueva realidad de la compañía». No avanzó nada, pero todo parece indicar que el ERE se endurecerá.

Y a mayores, la amenaza velada de dejar Vilagarcía. «Nuestra intención era quedarnos, pero si los trabajadores se empeñan en que no podemos continuar...».